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El Ayuntamiento de Barcelona eliminará la simbología franquista del espacio público

El Ayuntamiento de Ripollet (Barcelona) retirará la simbología franquista del espacio público que resta en la población, tal como ha anunciado este martes el teniente de alcalde de Patrimonio y Memoria Histórica, David Fontanals.
Se tratan de las placas que se encuentran en las fachadas de algunos inmuebles del Instituto Nacional de la Vivienda y un monolito, ubicado en el cementerio municipal, de unos tres metros, de color blanco, con una cruz frontal en relieve y una imagen de la madre de Dios, con una placa en la parte inferior que contiene el mensaje: "A todos los muertos de la Guerra Civil" y, como ha detallado Fontanals, instalada en este punto del municipio en 1940.
El edil ha explicado que se substituirá "por un nuevo elemento con un mensaje y un lenguaje de estética de acuerdo con los tiempos actuales de democracia", aunque ha precisado que no está decidido qué será, mientras que el monumento franquista se guardará en las dependencias municipales.
Fontanals ha dicho que según el censo del Memorial Democràtic, la población cuenta con ocho placas, aunque ha especificado que "el inventario iniciado por el consistorio, que está a punto de cerrarse, estima que puede haber un total entre una quincena y una veintena".
La intención de la administración local es que se haga la retirada el 26 de enero de 2017, después de informar a la ciudadanía y cumplir un periodo de alegaciones, coincidiendo con la entrada de las tropas franquistas en Ripollet, ha precisado Fontanals, señalando que "no tiene sentido la simbología fascista" en dependencias municipales.