Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

A la espera del veredicto del juicio por el asesinato de Asunta Basterra

Rosario Porto y Alfonso BasterraEFE

El jurado popular del juicio por el asesinato de Asunta Basterra se encierra hoy a deliberar. En cualquier momento sus nueve miembros pueden ofrecer su veredicto. Ña defensa de la madre, Rosario Porto, considera que la instrucción tuvo "un error de bulto inicial" apuntando hacia los padres y ha mencionado al jurado el Caso Wanninkhof, en el que Dolores Vázquez fue condenada por un jurado popular como autora del crimen y posteriormente exonerada cuando se identificó al verdadero asesino.

Para que el jurado popular determine la culpabilidad de los padres necesita siete votos y para declarar la inocencia de Porto y Basterra, cinco. El jurado se encerrará a deliberar en la mañana de hoy cuando el juez les haya entregado un cuestionario secreto al que deben responder.
El abogado de la madre, José Luis Gutiérrez Aranguren, considera que la instrucción tuvo "un error de bulto inicial" apuntando hacia los padres y ha mencionado al jurado el Caso Wanninkhof, en el que Dolores Vázquez fue condenada por un jurado popular como autora del crimen y posteriormente exonerada cuando se identificó al verdadero asesino.
En la última de las 18 jornadas del juicio por el asesinato de la niña, ocurrido el 21 de septiembre de 2013, el letrado recordó la importancia de tener en cuenta "la presunción de inocencia" y aseguró que las "circunstancias colaterales" expuestas durante el juicio sólo suponen un intento de "apuntalar las suspicacias iniciales".
"Rosario Porto ya perdió todo lo que tenía que perder", aseguró Gutiérrez Aranguren en sus conclusiones finales, que criticó que se haya "mancillado el honor" de su defendida y advirtió al jurado que si "exoneran de responsabilidad" a la acusada, su vida "no va a ser un camino de rosas".
La defensa de Alfonso Basterra, que lleva la letrada Belén Hospido, en su escrito de conclusiones defendió que Asunta presentaba "síntomas de rinitis alérgica" y que fue su exmujer la que "propuso combatir con Aerius", un anihistamínico que, sin embargo, ninguno de los dos reconoció haberle dado de forma efectiva.
"No existe constancia de que ninguna de las indisposiciones estuviesen motivadas por la administración de lorazepam", según las conclusiones de la defensa de Basterra.
Aunque Basterra reconoce que compró varias cajas de Orfidal en el mes de julio, el acusado dio que "entregaba las cajas a Porto inmediatamente después de compraras" y que su exmujer "no compró ninguna caja de Orfidal", aunque disponía de ellas y lo tomaba. A su detención, apuntó, Rosario "aún conservaba dos cajas" con un número indeterminado de comprimidos.
El fiscal que lleva el caso de la muerte de Asunta Basterra, Jorge Fernández de Aranguiz, modificó sus conclusiones al admitir que Rosario Porto pudo haber asfixiado en solitario a la niña el 21 de septiembre de 2013, aunque ha condicionado este hecho a un "acuerdo" alcanzado previamente entre ambos padres y ha vinculado a Alfonso Basterra con los episodios de sedación anteriores y con la administración de lorazepam el día del crimen.
En este sentido, y aunque ha mantenido los 18 años de prisión que pide para cada uno de los padres de Asunta, el fiscal ha modificado la redacción de un párrafo para asegurar que "en un momento comprendido entre que -Asunta- fue llevada a Montouto y las 20.00 horas ambos, o al menos Rosario Porto, en ejecución del plan preconcebido, las asfixiaron hasta causarle la muerte".
Igualmente, la acusación popular, que ha ejercido la Asociación Clara Campoamor, ratificó en sus conclusiones que la muerte de la niña se produjo dentro de un plan "conjunto" de los padres, ya que a Rosario Porto "le estorbaba" para su "nueva vida" y Alfonso Basterra, "sin oficio ni beneficio", necesitaba "algo muy poderoso que lo vinculara" a su exmujer en el futuro por motivos económicos. La acusación popular pide para cada uno de los padres 20 años de cárcel.