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"La niña le seguía como un perrito"

En el juicio a Antonio Ortiz, presunto pederasta de Ciudad Lineal, hoy ha declarado una mujer que paseaba con su bebé el 22 de agosto de 2014 cuando sobre las seis de la tarde le llamó mucho la atención un hombre rubio, excesivamente musculoso que bajaba de un coche oscuro, con cinco puertas  y que después sacó de la parte trasera a una niña negra con dos trenzas. Pensó que sería su padre aunque no pudo dejar de mirarles cuando vio que el hombre avanzaba hacia un descampado y la menor le seguía cayéndose hacia los lados, "como un perrito".

Al día siguiente se enteró de que la menor había sido víctima del depredador sexual más buscado de España y acudió a la Policía. Participó en ruedas de reconocimiento y pudo señalar al procesado como el hombre que había visto. Otra clave para señalar a Antonio Ortiz se encontró en la ropa de su anterior víctima, una niña china de 6 años secuestrada frente a la tienda de sus padres. La pequeña fue encontrada en la calle por una viandante duchada y con el pelo mojado. Estaba sangrando y le habían puesto papel de cocina para tapar la hemorragia. Ahí encontraron el ADN  que delató al acusado.