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Los menores transexuales esperan años para tener el DNI con su nueva identidad

Lleva años esperando, el auto del juez que legaliza su nombre masculino, Álex, con el que se siente identificado. “Llevaba un tiempo que me trataban ya en masculino, me llamaban Álex, y entonces me sentía más a gusto y cada vez  tenía más seguro que realmente era yo y que no había otra forma de llevarlo. Que estaba perdiendo el tiempo viviendo mal por así decirlo, porque yo nunca me encontré a gusto con mi cuerpo”, cuenta Álex Rodríguez . A los 15 años desconocía la palabra transexualidad. En dos años ha tenido que comprender e interiorizar lo que le ocurría. Ahora, con 17, tendrá al fin un DNI acorde con la imagen que le define. “Es terrible porque te piden el DNI, te miran y te dicen ¿este es tu DNI?, y tú qué les dices. Sí, por desgracia es mi DNI, es lo que hay hasta que no me dejen cambiarlo”, explica Álex. Patricia ya tiene su nuevo carné. Al igual que su amigo, Álex ha tenido que acreditar ante un juez el uso habitual de su nombre femenino para lograr su reconocimiento legal. “Una vez de pequeña iba a la piscina, entonces en la ficha ponía Patricio y la chica puso un rabito al lado de la o y nosotros no, es Patricio”, indica Patricia López-Carcedo. Dos años de tratamiento hormonal es el requisito que se les exige a los transexuales mayores de edad para cambiar de nombre, pero en el caso de los menores, la autorización queda a discreción del juez. “Él pidió el informe forense y de psiquiatra, a pesar de toda la documentación que le llevamos. El forense tuvo que dar su opinión, que fue favorable, todo fue bien pero la decisión siempre es del juez”, cuenta Carlos López- Carcedo, padre de Patricia. Como padres, Soledad y Carlos saben muy bien que la transexualidad no es una elección y que cualquier demora en su reconocimiento solo ocasiona en los menores un sufrimiento innecesario.