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Se siguen encontrando partes del avión desaparecido pero no las cajas negras

La Brigada Atlántica vuela la zona del accidenteReuters
La tripulación a bordo de la aeronave R-99 de la Fuerza Aérea ha observado varios objetos esparcidos en un área de cinco kilómetros de radio, así como otro objeto mayor de siete metros de diámetro, algunas piezas metálicas y una mancha de aceite de una extensión de hasta 20 kilómetros.
En total, 11 aviones están movilizados tanto desde la Base Aérea de Natal, en el oeste de Brasil, como en las islas de Fernando de Noronha para trabajar en la búsqueda del vuelo de Air France, ha informado la Fuerza Aérea. Además, cinco barcos de la Marina ya se están dirigiendo a la zona y otros tres navíos mercantes de nacionalidades holandesa y francesa ya han llegado también al lugar para ayudar en las tareas de búsqueda.
Dificultad en la búsqueda
Los investigadores franceses encargados de descifrar las causas de la desaparición del vuelo en el que viajaban 228 pasajeros a bordo entre Río de Janeiro y París tienen pocas esperanzas de encontrar las cajas negras del aparato. La dificultad de la tarea estriba en la probable posición del fuselaje en pleno Atlántico donde los fondos marinos son extremadamente accidentados.
Además, incluso si se encontraran las famosas cajas negras se cree que no hay "ninguna garantía" de que haya informaciones en su interior. Por el momento, continúan las labores para recuperar los restos del avión. Los investigadores trabajan con datos relativos al mantenimiento del avión, la meteorología y los mensajes automáticos enviados por el aparato.
Podía no ir a la altura prevista
Pero mientras siguen las labores de búsqueda aparecen nuevas declaraciones. El avión de Air France podía no ir a la altura prevista en su plan de vuelo cuando el radar lo detectó por última vez antes de caer al océano Atlántico. Son las últimas declaraciones que han aparecido en un diario brasileño 'Folha' en su edición impresa.
De acuerdo con este diario, el plan de vuelo preveía que el Airbus 330-200 debía subir de 10.700 metros a 11.300 metros después de pasar por el punto virtual Intol, a 565 kilómetros al norte de la ciudad brasileña de Nata. Sin embargo, el avión iba a 10.700 metros en este punto, según los datos ofrecidos por la Fuerza Aérea brasileña el día del accidente.
Aunque, según 'Folha', los pilotos se ven obligados en muchas ocasiones a alterar su ruta por el mal tiempo, turbulencias o porque vuelos diferentes tienen planes que coinciden. Por eso, el ex presidente de la Asociación Brasileña de Aviación General Adalberto Febeliano, ha explicado que "el plan se elabora con el objetivo de que elvuelo sea lo más eficiente posible, pero no todo el mundo puede volar en la misma ruta".