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Los primeros gitanos deportados de Francia llegan a Rumanía

Unos 60 gitanos han partido desde Lyon rumbo a su país de origen en un vuelo de la compañía rumana Blue Air, y el resto lo ha hecho desde París que, según el Ministerio del Interior rumano, han sido un centenar.
Los deportados han viajado en vuelos regulares porque, según sostiene el Gobierno francés, no se trata de expulsiones, sino de repatriaciones "voluntarias". Mañana viernes está prevista una segunda tanda de salidas, y la tercera y última tendrá lugar el próximo jueves, 26 de agosto.
Esta es la primera expulsión que lleva a cabo el Gobierno galo desde que, a finales del pasado julio, el ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, anunciara una serie de polémicas medidas contra la comunidad gitana.
El ministro del Interior dijo que este verano se han desmantelado 51 campamentos ilegales y que el objetivo es expulsar a 700 gitanos de aquí a finales del mes de octubre.
El mes pasado, prometió la expulsión "casi inmediata" a Rumanía o Bulgaria de los gitanos que atenten contra bienes o cometan fraude en Francia. En 2009, las autoridades francesas echaron del país a más de 10.000 gitanos.
Mensaje de Bruselas
La Comisión Europea ha recordado a Francia que existen reglas comunitarias "muy claras" sobre la protección de los ciudadanos que debe "respetar", como las reglas de libertad de circulación y de libertad de establecimiento de la UE, según recordó Matthew Newman, portavoz de la comisaria de Justicia y Derechos Fundamentales, Viviane Redung.
Entre las exigencias de las normas comunitarias figura que las expulsiones sean estudiadas "caso por caso" y que se demuestre que la persona afectada plantea problemas en áreas como la seguridad o la salud pública del país en el que se encuentra.
Sin embargo, preguntado a este respecto, el portavoz comunitario evitó pronunciarse sobre si la Comisión considera que Francia está cumpliendo estos criterios y se limitó a decir que Bruselas "sigue con atención" la evolución del caso.