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"Mi presencia aquí es una señal de que no hemos olvidado"

Con estas palabras se refería Benedicto XVI a los mártires de los continuos enfrentamientos en el país. El Papa ha reconocido en la homilía ofrecida en el Monte de los Olivos, al este de Jerusalén, que marca el inicio de la etapa cristiana de su viaje a Oriente Próximo, la perseverancia de los cristianos en Tierra Santa y su importante labor. Además les ha animado a seguir esperando la consecución de la paz.
La misa, primer acto cristiano del viaje del Papa en Israel, ha tenido lugar a los pies de la Basílica de las Naciones, donde está el Huerto de los Olivos. El recinto, preparado desde hace semanas, está situado en un lugar que también es considerado sagrado para judíos y musulmanes, conocido como el valle de Josafat.
Ante una asamblea de más de 5.000 personas el Sumo Pontífice ha iniciado una misa protagonizada por cantos, gritos de júbilo y, sobre todo, el sonido de tambores y gaitas. Benedicto XVI ha mostrado un rostro sonriente, muy distinto al que mostraba este pasado lunes, jornada completa de actos más protocolarios y políticos.
Durante la homilía
El Papa no ha querido olvidarse de todos los que están sufriendo las consecuencias de los duros enfrentamientos que tienen lugar en el país. "Espero que mi presencia aquí sea una señal de que no os hemos olvidado, que vuestra presencia y perseverancia son testimonio valioso a los ojos de Dios", ha indicado. No ha querido tampoco reclamar la paz para esta ciudad.
Asimismo, ha querido recordar la disminución de los cristianos en Tierra Santa como consecuencia de esta violencia. En una población de más de siete millones de personas, hay poco más de 130.000 católicos. Por eso ha animado a detener esa emigración. "Aunque hay muchas razones, especialmente a los jóvenes, para emigrar, esta decisión trae consigo resultados como un gran empobrecimiento cultural y espiritual de la ciudad", ha insistido.
Este miércoles, Benedicto XVI viajará a Belén, en Cisjordania, donde celebrará una Misa en la explanada de la Basílica de Belén. Todo el día trascurrirá en territorio palestino, donde visitará un hospital infantil y un campo de refugiados. A las seis de la tarde tiene prevista una visita al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.
Su visita

El Papa Benedicto XVI también ha visitado el Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado de los judíos, donde rezó durante unos minutos y colocó un papel con una petición, como acostumbran a hacer los judíos entre las ranuras de sus antiguas piedras, en la que pidió por la paz en Tierra Santa y Oriente Medio.
Ésta es la segunda vez que una Papa visita el recinto sagrado judío, después de que Juan Pablo II lo hiciera en el año 2000 durante su peregrinación a los Santos Lugares con motivo del Jubileo de la Iglesia Católica.