Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una de las perforadoras llega al refugio donde están atrapados los 33 mineros en Chile

La segunda perforadora que se sumó a las labores de excavación en la mina San José ha llegado este viernes al taller aledaño al refugio donde se encuentran los 33 obreros atrapados desde el pasado 5 de agosto, tras el derrumbe del yacimiento de oro y cobre ubicado en pleno desierto de Atacama.
La perforadora Schramm T-130, que ejecuta el 'Plan B' del rescate, ha alcanzado a las 10.42 horas (16.42 horas en la España peninsular) los 630 metros, profundidad a la que está ubicada una galería que se encuentra a 200 metros de distancia del refugio de los 33 mineros, informó al diario 'La Tercera' el jefe de obras, Pablo Ramírez.
La máquina, que comenzó a operar a comienzos de septiembre, taladra a una velocidad de 18 metros por hora un reducto de unos 30 centímetros de ancho. Una vez alcanzado su objetivo, deberá iniciarse una segunda perforación para ampliar el túnel a unos 66 centímetros por donde saldrán los mineros.
Esta es la primera perforadora que logra llegar a uno de los lugares a los que tienen acceso los trabajadores, quienes ya tienen instrucciones de remover las piedras y los escombros que dejó la máquina en el taller tras la excavación.
Habrá más máquinas
Por otra parte, la máquina Borer Strata 950, que se encarga de llevar acabo el 'Plan A', alcanzó los 320 metros de profundidad antes de paralizar sus operaciones para cambiar los martillos de perforación. Los encargados de la obra estiman que los trabajos reinicien entre sábado y domingo.
Una tercera máquina perteneciente a la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP) comenzará a ejecutar el 'Plan C'. La RIG 412 es capaz de perforar una sonda de 70 centímetros de diametro a un ritmo de 20 o 30 metros diarios, lo que permitirá agilizar las tareas de rescate.