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"Se organizan barricadas con cadáveres"

Dos días después, lamuerte, el dolor y el caos se apodera de Haití, tras el devastador terremoto, de 7,3 grados de magnitud en la escala de Richter.
Se teme que haya más de 100.000 muertos a causa del seísmo, que arrasó cientos de edificios, entre ellos viviendas, escuelas, hospitales, incluso el Palacio Nacional, la Catedral o el Ministerio de Justicia. Sin embargo, el presidente de Haití, René Preval, preguntado por el número de víctimas mortales por un reportero de CNN en Puerto Príncipe, respondió: "No lo sé. Hasta ahora he oído 50.000 ó 30.000". Aunque no dijo de dónde provenían esas cifras.
Además, Preval confirmó que el jefe de la misión de la ONU en Haití, Hedi Annabi, murió como consecuencia del seísmo. "El embajador Annabi murió. Enviamos nuestras condolencias a toda la comunidad internacional", dijo en declaraciones a la prensa desde Puerto Príncipe.
No obstante, la ONU se muestra bastante más pesimista y la misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH) estima que "cientos de miles" de personas podrían haber muerto.
Miedo y desolación
El miedo se adueña de los haitianos tras ver como sus viviendas han quedado reducidas a escombros, o aquellos que aún las conservan han decidido pasar la noche en la calle, por temor a que sus casas se derrumbaran, señaló la MINUSTAH.
Se sabe que el seísmo tuvo una duración de un minuto, sin duda, los 60 segundos más largos y peores de sus vidas. Poco después se registraron dos réplicas de magnitud 5,9 y 5,5 grados, tras lo cual ha habido en las horas siguientes hasta 30 réplicas de menor intensidad.
Los haitianos aclaman ayuda, tras sumar a cada drama personal, la escasez de agua y la interrupción de los servicios de electricidad. También la ONU ha señalado que varias rutas de transporte han quedado cortadas debido a las grietas causadas por el terremoto y a los obstáculos, como rocas, árboles caídos y automóviles aplastados, por lo que debido a esta incomunicación, resulta muy difícil que la ayuda llegue hasta Puerto Príncipe.
No obstante, tanto el Gobierno de Haití como la ONU han hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que envíe ayuda de emergencia de inmediato, incluidos equipos y personal de rescate y médico. Un llamamiento que ha hecho efecto y que poco a poco se consigue que la ayuda va llegando.
La situación en las calles de Haití es un caos y la atención médica a los sobrevivientes está colapsada, ha dicho la delegada de Cruz Roja España en la zona, Pilar Palomino, que ha añadido que " la gente ha pasado la noche en la calle dando vueltas, asustadísima y desorientada".
A todo ésto se une los numerosos robos y la falta de seguridad que se vive en las calles.