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Un nuevo terremoto atemoriza a Haití

El desembarco de marines en HaitíCuatro
Una fuerte réplica de 6,1 grados en la escala de Richter, registrada en Haití este miércoles por la mañana, ha vuelto a causar escenas de pánico en la capital, Puerto Príncipe, donde la gente que dormía en campamentos ha salido a las calles y ha intentado alejarse de los edificios dañados por el seísmo de hace ocho días.
De momento no se ha informado sobre daños o víctimas. Según el Instituto Geológico de EEUU (USGS), la réplica se produjo a las 6.03, hora local (12.03, hora española), y su epicentro se ha localizado a 9,9 kilómetros de profundidad y a 42 kilómetros al oeste-noroeste de Jacmel, una de las localidades más afectadas por el terremoto de 7,3 grados de hace ocho días, y a 60 kilómetros al oeste-noroeste de la capital, Puerto Príncipe.
Llega la ayuda
Este nuevo terremoto puede agravar la catástrofe en Haití. Este miércoles, las tropas de EEUU comenzaban a controlar poco a poco Puerto Príncipe, la capital de Haití, que ha quedado sepultada bajo los escombros tras el terremoto de 7,3 grados en la escala Richter del pasado 12 de enero.
Mejora ligeramente el caos en Haití, marcado por las muertes, la violencia causada por la escasez de alimentos y la fuga de los ciudadanos hacia la República Dominicana, en mayor medida, o a todos aquellos lugares donde se les conceda un visado.
El martes, una veintena de helicópteros Black Hawk del Ejército estadounidense aterrizó en los terrenos del palacio presidencial, que resultó gravemente dañado en el terremoto y comenzaron a desembarcar soldados en equipo de combate.
Además, y casi lo más importante, llegaron cargados de suministros de agua y comida. En concreto, 15.000 botellas de agua y 14.000 bolsas de comida, insuficiente para todos pero vital. Este hecho desencadenó, que cientos de haitianos corrieran hacia las rejas del edificio con sus brazos abiertos extendidos pidiendo ayuda.
La ONU reconoce el "avance"
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha destacado que el reparto de la ayuda humanitaria en Haití por parte de las agencias de Naciones Unidas está registrando un "rápido avance" pese a las "dificultades logísticas" existentes. Pero, en realidad, ha mejorado tras la llegada de las tropas de EEUU.
El seísmo destruyó edificios, pero también dañó carreteras e infraestructuras vitales para los desplazamientos, lo que ha provocado retrasos en la llegada de la asistencia a parte de los aproximadamente tres millones de personas que la necesitan de forma urgente.
"La buena noticia es que estamos haciendo un avance rápido, pese a las dificultades extremas en materia logística", señaló Ban, en declaraciones a la prensa. En este sentido, indicó que se ha incrementado el reparto de agua, cada vez son más los refugios y tiendas levantados para las personas que se han quedado sin casa y algunos hospitales recuperan su actividad gracias a la llegada de los equipos médicos internacionales.
Los haitianos huyen del "infierno"
Sin embargo, estos pequeños avances no evitan que decenas de miles de haitianos intenten huir cada día de Puerto Príncipe a causa del hambre, la miseria y la violencia que se continúa viviendo en la capital desde el terremoto.
La mayoría de ellos regresan a su lugar de procedencia, junto a su familia, "allí al menos podemos cultivar nuestros alimentos", declaró una joven madre de familia.
Familias enteras se amontonan en los autobuses para sufrir recorridos de hasta seis horas de duración y cargando con los pocos enseres que han podido salvar.
Otros muchos haitianos intentan escapar a la República Dominicana, pero les está resultando muy difícil cruzar la frontera, debido a que los marines estadounidenses se han colocado en la frontera para evitar una estampida.
Cifras escalofriantes

Poco a poco se van conociendo datos del seísmo. Según ha informado el departamento de protección civil de Haití, el terremoto ha causado 75.000 muertos y 250.000 heridos, cifras provisionales, a lo que hay que sumar los más de tres millones de personas que se han visto afectadas.
Por otra parte, el primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive, ha señalado que los 18 miembros del Gobierno, que sobrevivió en pleno al terremoto de la semana pasada, opera desde unas oficinas improvisadas para coordinar la asistencia a los afectados.
En declaraciones a la CNN, Bellerive destacó que el gabinete trabaja desde un edificio policial cercano al aeropuerto de Puerto Príncipe y desde donde se ha gestionado la evaluación de daños. "Creemos que era importante para llevar inmediatamente ayuda a la población", apuntó el jefe del Ejecutivo.
Preval envió a un motociclista para localizar y trasladar a los ministros tras la situación de caos creada por el seísmo, ya que las telecomunicaciones e infraestructuras quedaron seriamente dañadas. Desde entonces, comenzaron a reunirse, detalló el primer ministro.