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El niño que no siente dolor

No sentir dolor puede ser un privilegio pero también un peligro. Y si no que se lo pregunten a Mark y Stephanie, los padres del pequeño Josh. Este niño tan mono tiene una peculiaridad y es la de no sentir dolor; padece el Síndrome de Smith-Magenis.
Tan sólo tiene tres años y ya se ha partido la lengua por la mitad, se ha arrancado las uñas del pie, ha tenido percances en sus ojos...
Por ello, sus padres han tenido que tomar medidas y dejarse los cuartos habilitando la casa y convirtiendo la habitación del pequeño " la caja fuerte" o " de seguridad" de Josh.