Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una mujer juzgada por matar a su hija podría haber robado su historia a otra presa

El caso de Casey Anthony, uno de los más seguidos por los medios en los EEUU en los últimos años, ha dado un giro inesperado ya que se está estudiando si la acusada robó su defensa a una presa con la que coincidió en la cárcel en el año 2009.
Casey Anthony, de 25 años de edad, está acusada de asesinar a su hija de dos años de edad asfixiándola con una cinta adhesiva en el año 2008. Sus abogados mantienen la tesis de que la pequeña Caylee se ahogó en la piscina del patio trasero de la casa de la familia de Anthony, y nadie informó a las autoridades sobre su muerte.
Mientras que la abogada del Estado, Drane Burdick, mantienen la tesis del asesinato y de que escondió el cuerpo de su propia hija en el maletero del coche. Además, en el año 2008 se encontraron, en un bosque cercano a la casa de la familia, restos óseos de la pequeña.
Ahora, según informa la cadena Fox en su página web, el juicio ha dado un giro ya que la abogada del Estado ha iniciado una investigación para estudiar la versión de la acusada, ya que las autoridades sospechan que Casey podría haber robado la historia a una presa con la que compartió cárcel en el año 2009.
Las autoridades han comprobado que una mujer, Lynne Whalen, que está en la cárcel del condado Orange desde el 2009; tenía un niño que se ahogó accidentalmente en la piscina de la familia y fue encontrado por su abuelo.
La fiscal considera que hay razones para pensar que el caso de la hija de Whalen tiene muchas similitudes con el de Anthony.
La joven de 25 años se enfrenta a una acusación de asesinato en primer grado por la que podría ser condenada a muerte si es declarada culpable. Ella y su abogado, José Báez, defienden su inocencia y mantienen la versión de que Caylee fue encontrada muerta en la piscina por su abuelo, George Anthony, quien ayudó a encubrir la muerte en 2008.