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Más de 60 muertos por una ola de atentados en Irak

En la ciudad de Kut, unos 150 kilómetros al sureste de Bagdad, un coche bomba conducido por un suicida ha causado la muerte de al menos una treintena de policías en una comisaría. Además, según el comandante de la fuerza policial de respuesta rápida en la provincia de Wasit, el teniente coronel Aziz al Amarah, otras 87 personas han resultado heridas.
El número de víctimas podría aumentar debido a que el edificio atacado se ha venido abajo y en algunas zonas "aún hay cadáveres de policías, incluido el del comisario", ha explicado Amarah.
Atentados contra dependencias policiales
Por otra parte, un atentado suicida perpetrado mediante un camión bomba ha provocado 15 fallecidos y al menos 56 heridos en otra comisaría de Bagdad, según datos del Ministerio del Interior y de la propia Policía. Este hecho ha tenido lugar en el distrito de Qahira, en el norte de la capital, y, además de en las instalaciones de las fuerzas de seguridad, la explosión también ha provocado daños en varias viviendas adyacentes.
El portavoz de las fuerzas de seguridad bagdadíes, el teniente general Qasim al Musawi, ha culpado a la insurgencia suní de Al Qaeda de este atentado y ha alertado de la posibilidad de que se produzcan nuevos ataques terroristas debido a la retirada de las tropas de combate estadounidenses y al futuro repliegue completo, marcado para finales del próximo año.
Para Al Musawi, "el enemigo intenta incrementar los ataques terroristas durante el futuro próximo". "Tenemos planes para enfrentar estos ataques", ha apostillado.
La tercera de las acciones insurgentes tuvo lugar en la localidad de Kerbala, al suroeste de Bagdad, y ha provocado heridas al menos a 29 personas. Al igual que en los casos anteriores, el origen de la explosión fue un vehículo bomba aparcado cerca de las dependencias de la Policía, según una fuente de las autoridades sanitarias.
Tampoco ha provocado víctimas mortales el estallido de un minibús en Basora que se ha saldado con 12 personas heridas, como apuntan fuentes policiales y hospitalarias, ni la explosión de varios artefactos cerca de residencias de agentes en la localidad de Buhriz, al noreste de la capital iraquí. Fuentes policiales han cifrado en cinco los heridos por este último suceso y han señalado que los terroristas han alzado la bandera de una facción afín a Al Qaeda en uno de los edificios atacados.
"Intentos desesperados"

Estos ataques, sumados a otros ocurridos durante el día en las provincias de Diyala y Anbar y en las ciudades de Bagdad, Kirkuk y Mosul, han provocado al menos 62 víctimas mortales en total.

El portavoz del Ejército de Estados Unidos en Irak, el teniente general Stephen Lanza, han calificado estos sucesos de "intentos desesperados" con los que la insurgencia pretende minar la moral de las fuerzas de seguridad. "La preocupación actual, obviamente, es la cantidad de atentados registrados y el tamaño del área donde ocurrieron", ha admitido Lanza, quien ha advertido de un posible intento de Al Qaeda por "restablecerse" no sólo en Bagdad, sino en todo Irak.