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23 muertos en nuevas revueltas en Kisguistán

El Ejecutivo de la presidenta Rosa Otunbayeva ha descrito los incidentes como un "conflicto local" generado a raíz de una pelea iniciada en un casino de la localidad, descartando así la posibilidad de que los disturbios se hubiesen debido a un conflicto étnico o a un enfrentamiento político. Desde la independencia de Kirguistán en 1991, se han producido disturbios étnicos entre la mayoría kirguiza y las minorías tayikas y uzbecas que viven en el sur del país, una zona predominantemente agrícola y tradicional bastión del ex presidente Kurmanbek Bakiyev, derrocado el pasado mes de abril en una revuelta popular incitada por el actual gobierno en la capital del país, Bishkek.
El Ministerio del Interior ha informado este viernes de que al menos cinco personas habían sido detenidas y añadió que la situación en Osh había sido "tensa" durante la noche y la madrugada. Diversas tiendas cercanas al Ayuntamiento de la localidad permanecían en llamas esta mañana, según un testigo, que añadía que una masa de jóvenes se encontraba reunida en esa zona de la ciudad y que había escuchado diversos disparos. Como respuesta a los incidentes violentos, en una reunión de emergencia celebrada de madrugada, el Gobierno kirguizo decidió decretar el estado de excepción, desplegar efectivos militares e imponer el toque de queda en Osh y otras tres regiones vecinas, señaló un portavoz del Ejecutivo interino, Farid Niyazov, quien añadió que al parecer entre 1.000 y 3.000 jóvenes habrían estado involucrados en los disturbios.
Inmediatamente después de la reunión ministerial, el responsable de Defensa del Gobierno interino y enviado especial para las regiones del sur, Ismail Isakov, salió de Bishkek con destino a Osh. El ministro del Interior, Bolot Sherinyazov, también ha tomado un vuelo con destino a la segunda ciudad más importante del país, que tiene 200.000 habitantes y está situada en el volátil valle de Fergana, un a fértil región compartida por Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.
A mediados del pasado mes de mayo, los partidarios del presidente depuesto realizaron protestas a gran escala en Osh y en otra ciudad del sur del país, Jalalabad, llegando incluso a ocupar edificios gubernamentales. El 19 de mayo también se produjeron disturbios étnicos entre kirguizos y uzbecos que provocaron la muerte de dos personas y dejaron 74 heridos en Jalalabad. El mismo día, Otunbayeva anunciaba que permanecería en el cargo hasta 2011, desechando sus intenciones previas de convocar elecciones presidenciales en octubre.
Medvedev y Hu Jintao llaman a la calma
Los presidentes de Rusia y China hicieron este viernes un llamamiento a la calma en Kirguistán tras la muerte de al menos doce personas como consecuencia de los incidentes violentos registrados esta madrugada en Osh, la segunda ciudad más importante de Kirguistán.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, declaró durante la cumbre de dirigentes regionales que se celebra en Uzbekistán que Rusia desea un desenlace rápido de los incidentes. Por su parte, el presidente chino, Hu Jintao, pidió la "rápida estabilización" de la situación y aseguró que su país "sigue ayudando a Kirguistán en la medida de sus posibilidades".