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Los restos mortales de Saramago descansan en la capilla ardiente del Ayuntamiento de Lisboa

El cuerpo de Saramago en la capilla ardiente de Lisboacuatro.com
A bordo del aparato, los restos mortales de Saramago han sido velados por su esposa,Pilar del Río, su hija Violante y la ministra de Cultura de Portugal, Gabriela Canavilhas, junto con familiares y amigos del escritor, fallecido ayer a los 87 años de edad.
Ya en el aeropuerto, el féretro ha sido recibido por los nietos de Saramago, el presidente de la Asociación Portuguesa de Escritores, José Manuel Mendes, y la ministra española de Cultura, Angeles González-Sinde.
Representación del gobierno
El Gobierno portugués ha estado representado por el secretario de Estado de Defensa, Marcos Perestrello, el secretario de Estado de Cultura, Elísio Summaviel y, en representación del Partido Comunista Portugués, del que Saramago era militante, Jerónimo de Sousa y Ruben de Carvalho.
De camino a la capital portuguesa, el cortejo fúnebre ha pasado por la Plaza del Aeropuerto, donde se encuentra la sede provisional de la Fundación José Saramago. El trayecto ha terminado en el Ayuntamiento, en cuyo Salón de Honor se encuentra la capilla ardiente, donde permanecerá hasta mañana domingo, cuando será incinerado en una ceremonia civil en el cementerio lisboeta del Alto de San Juan.
Las cenizas del escritor se repartirán después entre su pueblo natal, Azinhaga, y su residencia de Tías, en Lanzarote.
Defensor de los más desfavorecidos
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, ha destacado del escritor José Saramago su defensa de los intereses de los grupos más desfavorecidos. "Me gustaba ese carácter suyo de que cada vez que se le proponía algo, cada vez que tenía que defender los intereses de los grupos más desfavorecidos, siempre decía que sí", ha señalado la ministra. Para Jiménez, Saramago era un "escritor genial", además, "de un hombre muy especial".
La ministra, quien ha relatado que conocía al autor personalmente y le tenía "un gran cariño", ha insistido en que Saramago no sólo era un "gran escritor, un magnífico representante de las letras en todo el mundo, sino también un hombre muy comprometido".
Referencia de la palabra bien dicha
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha considerado que el escritor José Saramago, fallecido ayer viernes es para los españoles "una referencia de la palabra bien dicha",
"Parece que a veces tenemos que elegir si vivimos por la palabra y la literatura o por el compromiso público y político. Pues ahí tenemos el ejemplo de que la literatura acoge en esta pluralidad una palabra poética y también comprometida con los problemas de los hombres y mujeres en una sociedad difícil", ha señalado Gabilondo.
El ministro, que ha valorado la figura del escritor como ejemplo de progresismo, ha considerado que "la palabra puede ser poética, tierna y literaria, pero también, ha dicho en referencia al autor portugués, comprometida social, política y públicamente".