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Desde Siria a Noruega por el Ártico

Para estos sirios, la ruta comienza en Líbano. Tras sellar el visado, un avión los traslada a Moscú. Desde allí, en tren, llegan a la ciudad rusa de Murmansk, en el Círculo Polar. Todavía les queda un trayecto en taxi de más de 100 kilómetros hasta la frontera noruega. Rusia les impide entrar en coche, y Noruega no les deja entrar a pie. La solución es hacerlo en las bicis que compran por 180 euros junto a la frontera, y que se amontonan en el lado noruego. El trayecto les sale por 2.300 euros, pero es más seguro que la ruta balcánica, porque se evitan las mafias. Alemania exige hoy a Austria que refuerce su frontera sur, por donde entran más de 7.000 desplazados al día.