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La fosa del Mediterráneo: los recortes se pagan con vidas de inmigrantes

Desde la ONU y desde Italia se critica el dispositivo de vigilancia costera en el Mediterráneo por su incapacidad para rescatar a los inmigrantes que naufragan en el mar y evitar tragedias como la muerte esta semana de 300 personas. El programa europeo llamado Tritón sustituye al que canceló Italia en plenos recortes, denominado Mare Nostrum. El antiguo dispositivo estaba destinado a auxiliar a los inmigrantes, su radio de acción cubría hasta la costa Libia y costaba 9,3 millones de euros al mes. Tritón, en vigor desde noviembre de 2014, cuesta 2,9 millones al mes. Su radio de acción es mucho menor y el objetivo es sólo vigilar la costa. Además, como cuenta con embarcaciones y patrulleras más pequeñas que el Mare Nostrum, tiene menos capacidad para poner a salvo a grandes cantidades de inmigrantes y para emprender rescates en situaciones complicadas en el mar. La tacañería europea está costando vidas en el Mediterráneo. Algunos gobiernos europeos llegaron incluso a criticar que el Mare Nostrum producía un “efecto llamada” porque salvó a 190.000 inmigrantes en sus catorce años de vida.