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“Algunos desaparecidos todavía pueden estar aislados”

A Reyes De Miguel y Manuel Hernández, bomberos, el terremoto les sorprendió a 5.000 metros de altitud, a los pies del monte Pumori.  Se encontraban en esa remota región del Himalaya en una misión con una fuerte  carga sentimental:  buscaban la tumba de dos familiares, que perecieron 1989 en una avalancha. Su experiencia en el terremoto de Haití, en 2010, les hizo sospechar que el  fuerte temblor que habían sentido era un gran seísmo.  Tras pasar horas incomunicados, lograron descenderá a zonas más pobladas donde colaboraron con los equipos médicos para evacuar a los heridos.