Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Libia: el Estado Islámico, a 400 km de Europa

La decapitación de 21 cristianos coptos a manos de Estado Islámico en Libia y los bombardeos de Egipto contra las posiciones yihadistas al otro lado de la frontera deja en evidencia como, una vez más, el caos en un país destrozado por la guerra y sin un estado fuerte que controle el territorio abre la puerta para que los milicianos islamistas establezcan sus bastiones y campos de entrenamiento. La ciudad bombardeada por Egipto, Derna, un enclave con 100.000 habitantes en la costa mediterránea, fue tomada el año pasado por 800 guerrilleros que antes habían luchado en Irak y en Siria.  Llegaron a través de la frontera entre Libia y Egipto: una línea recta de 1.100 kilómetros trazada con cartabón por las potencias coloniales hace más de un siglo; pero, en la realidad, un territorio prácticamente fuera de control. Tanto Libia como Siria e Irak son casos de estados fallidos, sumidos en conflictos que les impiden instaurar un nuevo gobierno fuerte después de quebrarse el poder de dictadores como Sadam Husein, Muamar el Gadafi y Bashar al-Asad.