Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Así fue el derrumbe de Cortes de Pallás

Enrique Lluch acaba de pasar por ese tramo de la CV-428, el único acceso asfaltado a la localidad valenciana de Cortes de Pallás.  Los vecinos llevaban tiempo denunciando que era una zona inestable, con desprendimientos constantes. El domingo, a las siete y media de la tarde, la colina se vino abajo.  Enrique temió que algún trabajador de la central eléctrica próxima hubiera resultado herida.  Él, como el resto de los vecinos del municipio, pide a las administraciones que garanticen el mantenimiento de la carretera.  Mientras la vía siga bloqueada, deberán entrar y salir por caminos rurales no aptos para todos los vehículos