Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La maga del bosque

Catalana de nacimiento, nació en Barcelona en 1925. A los 17 años escribió su primera novela, "Pequeño teatro", una obra que no publicó hasta que no obtuvo el permiso de su padre, ocho años después.
Ana María Matute, nació en el seno de una familia burguesa, de padre catalán y madre castellana, vio cómo la guerra civil también afectó de fondo su vida familiar, caracterizada por grandes ausencias.
27 años después se casó con el escritor Eugenio de Goicoechea, "el malo" y en 1963 se separó, pero como consecuencia de las leyes de la España de aquella época, le quitaron la custodia de su hijo y no pudo verlo durante años.
Libre, moderna, rebelde, Ana María Matute, siempre ha dicho que la palabra era "lo más hermoso que se había creado", y que su sitio, su lugar, era "el bosque". Y ese fue el tema, que escogió para sus discursos de entrada en la Real Academia de la Lengua en 1998, donde ocupó el sillón "K": "En el bosque", que así era el título."El bosque es para mí, el mundo de la imaginación, de la fantasía, del ensueño, pero también de la propia literatura, y, a fin de cuentas, de la palabra", dijo.
Y es que esta narradora es autora de títulos imprescindibles e inolvidables como "Torre vigía", "Olvidado Rey Gudú", "Aranmanoth", "Los soldados lloran de noche", Premio Fastenrath de la Real Academia Española; "Los Abel", "Fiesta al Noroeste", premio Café Gijón; "Pequeño teatro", premio Planeta; "Los hijos muertos", premio de la Crítica, en 1958, y Premio Nacional de Literatura en 1959 o "Primera memoria", premio Nadal en 1959, entre otros.
Su extensa obra, abarca piezas para jóvenes y niños. Muchos de ellos dedicados a su hijo Juan Pablo. Cuentos como "Los niños tontos", "El país de la pizarra", "La oveja negra", "El verdadero final de la bella durmiente", o "La puerta de la luna". Este último abarca todos sus cuentos.
Precisamente como creadora de cuentos infantiles también posé en su estantería el Premio Nacional de Literatura Infantil por "Solo un pie descalza".
Esta maestra de la literatura, "la Matute", como le gusta que la llamen, se ha manifestado contraría a la idea de lo políticamente correcto en los cuentos que se escriben ahora. "Lo políticamente correcto lo fastidia todo. Ahora no le puede leer a un niño un clásico, que son fabulosos, porque hoy hay que decirles amén a todo y al final la caperucita se hace amiga del lobo. Y esto no es así, porque en la vida te vas a encontrar lobos tremendos...", aseguró en alguna ocasión Matute.
Además de sus premios, también pertenece a la Hispanic Society of America y la Universidad de Boston tiene una biblioteca con un fondo llamado "Ana María Matute collection".
Hechos y cicatrices, de una autora, que ha viajado por todo el mundo, que ha cruzado casi un siglo y que ha visto casi todo. Su principal característica es la de ser un persona buena, siempre preocupada por el ser humano: "El mundo está tan desquiciado hoy como cuando tenía 14 años. Las formas cambian, pero no el egoísmo y la intolerancia. Todo eso es igual que cuando empecé a vivir", dijo hace unos días en el Instituto Cervantes.