Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La última ola de violencia en RCA deja 300 muertos y 100.000 nuevos desplazados

La ola de violencia que ha registrado en las dos últimas semanas República Centroafricana, especialmente el centro y el sur del país, ha dejado al menos 300 muertos, 200 heridos y unos 100.000 nuevos desplazados, según han revelado este jueves el coordinador humanitario de la ONU en el país, Najat Rochdi, y la ministra de Asuntos Sociales y Reconciliación Nacional, Virginie Baïkoua.
Según han indicado en un comunicado, en la ciudad de Bria los enfrentamientos registrados entre el 15 y el 18 de mayo han obligado a desplazarse a 41.400 de los 47.500 habitantes de la localidad. De ellas, más de 23.000 se han concentrado espontáneamente junto a la base de la Misión de la ONU en RCA (MINUSCA), donde ya había otros 3.000 desplazados.
Además, en Bangassou, en la frontera con República Democrática del Congo (RDC), los ataques presuntamente obra de las milicias 'anti-balaka', predominantemente cristianas, dejaron unos 14.800 desplazados, mientras que en Alindao ha habido otros 14.300.
La ola de desplazamiento, según la ministra y el coordinador de la ONU, sería el mayor desplazamiento de población desde que en diciembre de 2013 estalló el conflicto en el país. Ambos han expresado su preocupación ante "esta ola de violencia de la que los civiles pagan el precio más caro".
Además de los muertos, heridos y desplazados, ha habido casas quemadas y también saqueos de alimentos en una violencia que parece haber adquirido "un tinte religioso", han añadido. Los ataques habría tenido como objetivo a la comunidad musulmana principalmente.
El número de desplazados internos en el país ya había venido aumentando desde principios de año, pasando de 402.240 a 440.000 entre marzo y abril, pero con los nuevos desplazamientos se podría llegar a los 500.000 para finales de mayo, han advertido en su comunicado.
Baikoua y Rochdi han incidido en que "una multiplicación de los focos de tensión y de las necesidades podría llevar hacia una crisis de gran envergadura cuyas consecuencias podrían ser más graves que en 2013, ya que la respuesta humanitaria en RCA sigue aún ampliamente poco financiada". De los 399,5 millones solicitados por la ONU para este año, solo se han recibido 64,8 millones.