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Más de 6.000 viviendas han quedado totalmente destruidas en Ramadi mientras estuvo controlada por Estado Islámico

Más de 6.000 unidades residenciales han quedado "totalmente" destruidas en la ciudad iraquí de Ramadi, que el Ejército recuperó hace ahora un año de manos de Estado Islámico.
El alcalde de Ramadi, Ibrahim al Awsaj, ha anunciado esta cifra el jueves, en un comunicado recogido por el portal de noticias Iraqi News. "Más de 6.000 unidades residenciales están totalmente destrozadas debido a las operaciones terroristas y militares", ha señalado.
Asimismo, ha indicado que "cerca de 42.000 viviendas han quedado parcialmente dañadas", señalando que desde el Gobierno cuentan con las identidades de los propietarios de los inmuebles.
A finales de diciembre de 2015, las fuerzas iraquíes tomaron la antigua sede del Gobierno de Ramadi, lo que había sido el último bastión del grupo, culminando así la recuperación de la ciudad.
Estado Islámico asumió el control de la ciudad en mayo de 2015, en lo que supuso uno de los mayores reveses para el Ejército iraquí desde la aparición de la organización.
Ramadi, capital de la provincia de Anbar --de mayoría suní-- se encuentra a sólo dos horas en coche de Bagdad y su reconquista se convirtió en la máxima prioridad a corto plazo del Gobierno iraquí tras su exitoso contraataque en la ciudad de Tikrit, de la que expulsaron en abril del año pasado a Estado Islámico.
La recuperación de Ramadi fue la primera gran victoria del Ejército, ya que anteriores logros como el que permitió tomar la ciudad de Tikrit se debían al avance de las milicias paramilitares chiíes apoyadas por Irán.
in embargo, Ramadi fue tomada por tropas del Ejército sin ayuda de las milicias chiíes, apartadas de la batalla para evitar tensiones con la población suní.