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El técnico del vuelo del Chapecoense culpa del accidente al piloto, uno de los 71 fallecidos en el siniestro

El técnico del vuelo de la aerolínea LaMia que se estrelló el pasado mes de noviembre al sur de Medellín y que sobrevivió al accidente, Erwin Tumiri, ha reiterado este martes que el culpable del siniestro fue el capitán, Miguel Quiroga, y que sobre él no pesaba ninguna responsabilidad acerca del carburante del avión.
Tumiri, que ha sido interrogado en la ciudad boliviana de Cochabamba, a donde se ha trasladado un equipo de investigadores de la Fiscalía de Bolivia, ha subrayado que el accidente tuvo lugar por la falta de combustible, si bien ha indicado que "es el capitán el que se encarga" de este tipo de decisiones.
Según el técnico, él cumplió las órdenes del representante de la aerolínea, Álex Quispe, y del ingeniero, Ángel Eduardo Lugo Ugas, en cuanto a la revisión técnica del aparato y el completo llenado de los tanques de combustible.
No obstante, ha subrayado que él no era el responsable de calcular el combustible que el avión necesitaba para hacer la ruta prevista. "El capitán y el comandante eran los encargados (de verificar el combustible) y el representante y el ingeniero eran los que hacían los cálculos", ha explicado, tal y como recoge la agencia de noticias boliviana ABI.
En la misma línea se ha mostrado el Gobierno de Bolivia, que ha acusado tanto a la aerolínea como al piloto accidente que sufrió el pasado 28 de noviembre el avión en el que viajaba el equipo de fútbol brasileño Chapecoense en Colombia, que se saldó con 71 muertos y seis supervivientes.
Por otro lado, el técnico ha recordado durante el interrogatorio que ya había presentado previamente su licencia de mecánico aeronáutico y piloto privado, para lo que estaba habilitado desde 2015.
A pesar de eso, el funcionario de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de Bolivia responsable de la autorización de operaciones del avión aseguró recientemente que parte de la tripulación que viajaban en el aparato no tenía autorización para realizar el vuelo, entre ellos, el propio Tumiri.
CELIA CASTEDO
Por otro lado, el fiscal Freddy Larrea ha anunciado que serán citados a declarar dos exjefes de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea de Bolivia (AASANA), organismo al que pertenece la técnica Celia Castedo, que antes del accidente ya presentó sus dudas acerca de la autonomía del avión.
Se trata de John Teodovich, jefe inmediato de Castedo, y Tito Gandarillas, exjefe nacional del organismo, que tendrán que presenciarse este jueves, 19 de enero, tal y como ha conocido el diario boliviano 'El Deber'.
Sobre los dos pesa una denuncia por parte del Ministerio de Obras Públicas de Bolivia, que los considera partícipes en el caso del siniestro.
La exfuncionaria Castedo, con 30 años de experiencia en la compañía, solicitó antes del vuelo siniestrado una modificación del plan de vuelo, tras plantear sus dudas por la autonomía del avión.
Castedo presentó en su informe una serie de preocupaciones acerca del ajustado combustible del avión, insuficiente para cubrir la ruta entre el aeropuerto de Viru Viru (Santa Cruz) y el de Medellín, a donde se dirigía la aeronave, de acuerdo a los requisitos.
A pesar de solicitar un cambio de plan de vuelo, "la decisión de mantener la información establecida" le fue comunicada por Álex Quispe 20 minutos antes de la salida del avión, indicando que "correspondía a una decisión tomada por el capitán de la aeronave".
"Cito texual: 'Dice mi capi, que eso nomás es'", explicó Castedo.
El avión se estrelló en un cerro al sur de Medellín, a donde se dirigía para que el club se disputara la final de la Copa Sudamericana, dejando 71 muertos y tan solo seis supervivientes.
Según las informaciones de la investigación, el avión se precipitó porque no contaba con suficiente carburante como para cubrir la ruta prevista.