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El supuesto asesino de Jo Cox renuncia a defenderse en el juicio

El supuesto asesino de la diputada británica Jo Cox ha renunciado a su turno de palabra en el juicio que se desarrolla contra él en Londres, en el que la defensa ha querido hacer ver que no existen pruebas suficientes para condenarle.
Cox, de 41 años, fue apuñalada y tiroteada el pasado 16 de junio en la localidad inglesa de Birstall. Thomas Mair, jardinero desempleado de 53 años, es el único acusado por este crimen, que tuvo lugar pocos días antes de que Reino Unido votase su salida de la Unión Europea.
Mair ya rehusó reconocerse culpable o inocente de los cargos que se le imputaban durante una vista previa en octubre y, este martes, ha mantenido su silencio. Sí ha hablado, en cambio, su abogado, Simon Russell, quien ha asegurado que "no hay pruebas" contra el acusado.
Russell se ha dirigido al jurado para pedirle que deje a un lado las emociones, en un caso especialmente mediatizado. "Sólo vosotros determinaréis si Thomas Mair vuelve a su tranquila y solitaria existencia o es recordado para siempre como el hombre que asesinó a Jo Cox", ha dicho.
Sin embargo, para el fiscal, Richard Whittam, el peso de la prueba es evidente. "No se han aportado pruebas que desmientan que es el asesino", ha insistido Whittman al recordar una "barbarie" que ha vinculado desde el primer día del juicio con un trasfondo "político".
Los testigos han asegurado que el presunto atacante gritó "Mantened independiente a Reino Unido" y "Reino Unido primero" al cometer el crimen, mientras que la Policía ha confirmado el hallazgo en su vivienda de simbología nazi y material vinculado a la extrema derecha.