Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un actor etíope solicita asilo en EEUU denunciando acoso por ser miembro de la comunidad amhara

El conocido actor etíope Znah-Bzu Ysegaye ha solicitado asilo en Estados Unidos tras abandonar el país hace dos meses, denunciando que sufre acoso por ser miembro de la comunidad amhara.
En una entrevista concedida a la emisora estadounidense Voice of America, el actor --conocido por su papel en la telenovela Sew Le Sew, emitida por la cadena estatal-- ha asegurado que las fuerzas de seguridad han cometido "acciones atroces" en el país.
"Es triste responder con balas a las demandas de la población para que se respeten sus derechos", ha dicho, afirmando que no regresará a Etiopía hasta que no haya un cambio de régimen.
Las últimas manifestaciones amhara han tenido como objetivo reclamar que el territorio de Welkait, actualmente administrado por el estado de Tigray, sea traspasado a la región de Amhara.
A estas protestas se han sumado las protagonizadas por la comunidad oromo, que denuncia estar excluida a nivel político y económico en el país.
La situación de los oromo saltó a las primeras páginas de los medios internacionales después de que el atleta etíope Feyisa Lilesa --medalla de plata en la prueba masculina de maratón en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-- alzara los brazos al cruzar la línea de meta y formara una cruz con ellos, un gesto asociado a las protestas contra el Gobierno etíope.
Etiopía, uno de los países más pobres del mundo, busca su desarrollo en una industrialización que afectará a las tierras de los oromo que rodean Addis Abeba. Los planes del Gobierno han desatado las peores protestas en una década.
Naciones Unidas ha pedido a las autoridades etíopes que permitan la entrada de observadores internacionales para velar por los derechos del pueblo oromo, que representa el 25 por ciento de los 90 millones de habitantes con los que cuenta el país africano.