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La seguridad de la Knesset impide entrar a diez asesoras por su vestimenta

Los servicios de seguridad del Parlamento israelí han impedido este miércoles la entrada a diez asesoras parlamentarias argumentando que su vestimenta no cumplía con el reglamento en este sentido.
Las asesoras eran parte de un grupo de 40 trabajadoras del Parlamento que han llevado de forma intencionada vestidos cortos y faldas para protestar contra los retrasos que sufren sus colegas cuando intentan entrar al edificio debido a la etiqueta.
Si bien todas ellas han logrado entrar finalmente, las diez asesoras han tenido que esperar cerca de seis horas hasta recibir la 'luz verde' de la seguridad, según ha informado el diario israelí 'Haaretz'.
Tras ello, el presidente de la Knesset, Yuli Edelstein, ha anunciado que el código de vestimenta no será aplicado hasta que se alcance un acuerdo sobre uno nuevo.
El anuncio ha llegado tras un encendido debate, después de que el parlamentario Manuel Trajtenberg se quitara la camisa a modo de protesta en la entrada.
El incremento de las preocupaciones en torno a la vestimenta del personal femenino del Parlamento va en línea con un documento distribuido en octubre por el director general de la Knesset, Albert Sajarovich, después de varias quejas de parlamentarios y parlamentarias por la forma de vestir "inmodesta" de algunos miembros del personal.
"Era obligatorio imponer un código de vestimenta", dijo Sajarovich durante un encuentro en privado, afirmando que algunos parlamentarios habían descrito la forma de vestir de algunas trabajadoras como "Sodoma y Gomorra".
El código de vestimenta prohíbe entrar con "vestimenta inapropiada como camisetas, chalecos de punto, pantalones cortos, minifaldas, vestidos y chanclas", así como llevar ropa con mensajes políticos.
Sin embargo, no especifica el largo apropiado para los vestidos, dejando abierto el asunto a la interpretación, lo que ha desencadenado protestas.