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Siete de cada diez republicanos ven a su partido dividido tras la elección de Trump

Un 51 por ciento admite que votará a Trump sólo para evitar que Clinton llegue a la Casa Blanca
Un 70 por ciento de los seguidores del Partido Republicano consideran que la formación está dividida, aunque dos terceras partes aseguran que el candidato presidencial, Donald Trump, representa los valores centrales del partido, que aspira este 8 de noviembre a conquistar la Casa Blanca y mantener la mayoría en el Congreso.
Una encuesta reciente señala que siete de cada diez republicanos creen que la formación está "dividida en general en sus posiciones sobre asuntos y planes de futuro", frente al 27 por ciento que apela a la unidad. Entre quienes apoyan a Trump, la visión de esa supuesta división cae al 61 por ciento.
El dato, difundido por el Pew Research Center, pone de manifiesto el efecto provocado por la irrupción del magnate neoyorquino, que ha recibido no pocas críticas de sus propios compañeros a raíz de las constantes polémicas en las que se ha visto envuelto durante las primarias y la posterior campaña contra la demócrata Hillary Clinton.
Sin embargo, un 65 por ciento de los votantes republicanos --o al menos con tendencia a votar a esta formación-- creen que Trump representa los valores centrales del partido, frene al 31 por ciento que opina lo contrario. En el caso de los demócratas, la identificación con Clinton sube hasta el 83 por ciento.
CONTRA CLINTON
Entre los datos a tener en cuenta figura no sólo las simpatías que puede generar Trump, sino también las antipatías que genera Clinton entre un amplio sector de la población estadounidense. No en vano, ambos están considerados los candidatos a la Casa Blanca peor valorados de la historia reciente en Estados Unidos.
Un 51 por ciento de los republicanos entrevistados ha admitido que respaldará a Trump no porque simpatice con él, sino para evitar que Clinton pueda llegar a la Casa Blanca. Se trata del mayor dato de "voto negativo" desde el año 2000, cuando George W. Bush intentó por primera vez alcanzar la Presidencia.
En el caso de los demócratas, los datos se invierten y existe una mayoría de electores (57 por ciento) que definen su voto como a favor de Clinton, no contra Trump. El dato queda lejos de los obtenidos por Barack Obama en 2008 (77 por ciento) y 2012 (73 por ciento).