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Los rebeldes de Sudán del Sur rechazan declarar un alto el fuego unilateral

El Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán-En Oposición (SPLM-IO), encabezado por el exvicepresidente de Sudán del Sur, Riek Machar, ha rechazado declarar un alto el fuego unilateral hasta que el líder rebelde no haya podido volver a su sede en la localidad etíope de Pagak, donde tiene su base.
El teniente general Welebe Samson, 'número dos' del Estado Mayor del SPLM-IO ha resaltado que "no habrá un alto el fuego unilateral si Machar (...) no vuelve a su base en Pagak para convencer a sus fuerzas de la lógica detrás del llamado alto el fuego que el presidente, Salva Kiir, siempre viola".
En este sentido, ha acusado a la comunidad internacional de seguir el juego a Kiir con estos llamamientos al alto el fuego, argumentando que esta medida sólo permitiría al Ejército reorganizar sus fuerzas.
"No se condenó a Kiir cuando cometió atrocidades indiscriminadas contra civiles en Parjok, Wau y Waat, y recientemente en Wau Shilluk y Kodok", ha lamentado Samson, según ha recogido el diario 'Sudan Tribune'.
Por ello, ha reclamado la retirada del Ejército "de las zonas que ocupó a partir del 8 de julio de 2016", así como el despliegue de la Fuerza de Protección Regional.
El Ejército --integrado por el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán-- anunció el sábado la toma de varias posiciones rebeldes en el marco de su avance a lo largo del estado de Alto Nilo, lo que ha provocado el desplazamiento de cerca de 25.000 personas.
Sudán del Sur vive sumido en una guerra civil desde diciembre de 2013 que enfrenta a los partidarios de Kiir, de etnia dinka, con las fuerzas leales a Machar, de etnia nuer.
Naciones Unidas ha alertado en varias ocasiones de la posibilidad de un genocidio en el país, debido al cariz étnico que parece estar tomando el conflicto.
El martes, el jefe de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS), David Shearer, lamentó que "las partes no hayan mostrado interés en revivir los Acuerdos de Paz" alcanzado en 2015.
En una comparecencia ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Shearer alertó de que "virtualmente, ninguna parte del país es inmune al conflicto", citando además la complicada situación sobre el terreno debido a la división en las filas de la oposición.
"Pese a ello, no hay esfuerzos concertados de ninguna de las partes para cumplir un alto el fuego. Por contra, hemos visto una intensificación del conflicto durante el último mes", señaló.
"Pese a lo que parecen intentos de las partes para lograr una victoria militar, una solución política es el único camino adelante para Sudán del Sur", dijo, argumentando que las ofensivas militares, la división en la oposición y el recrudecimiento de las divisiones étnicas hacen cada vez más difícil la reconciliación.