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Un juez anula la prohibición de refrescos gigantes en Nueva York

El alcalde de Nueva York quiere prohibir la venta de refrescos XXLEFE

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha prometido apelar una sentencia judicial que invalidó su plan pionero de prohibir las bebidas azucaradas de gran tamaño en restaurantes y otros lugares de comidas la víspera de que entrara en vigor.

El juez del Tribunal Supremo del estado de Nueva York en Manhattan Milton Tingling consideró que la nueva regulación era "arbitraria y caprichosa" y la declaró inválida después de que American Beverage Association y otras patronales del sector demandaran a la ciudad.
La decisión fue un revés para Bloomberg, que ha hecho de la salud pública uno de los temas prioritarios de su administración, durante la que ha aprobado leyes que prohíben fumar en restaurantes, bares y parques, las grasas trans y la obligación para las cadenas de restaurantes de mostrar las calorías de los alimentos.
En una rueda de prensa, calificó la sentencia de "totalmente errónea" y prometió seguir con su campaña de luchar contra una creciente epidemia de obesidad, vinculada a las enfermedades cardiacas y a la diabetes. Ya tuvo éxito con apelaciones a sus prohibiciones de fumar y de determinar el número de calorías.
"Cada vez que adoptas una ley que cambia las cosas, los intereses especiales apelan", dijo Bloomberg. "Eso es América". No está claro si el caso se resolverá antes de que expire su mandato a final de año.
Fabricantes de bebidas, restaurantes, propietarios de salas de cine y otros grupos de la industria calificaron la ley como una extralimitación ilegal que violaría la libertad personal de los consumidores.
El plan prohibía la venta de bebidas azucaradas de tamaño superior a 473 mililitros en establecimientos de comida, pero en aquellos que estaban dentro del ámbito del departamento de salud, como restaurantes.
Ello significa que tiendas de alimentos y negocios abiertos las 24 horas estaban exentos de la norma. Las autoridades municipales habían dicho que no comenzarían a imponer las multas de 200 dólares hasta junio.
"Hay gente que muere cada día", afirmó el alcalde. "Esto no es una broma. Se trata de vidas de verdad". El juez criticó las diferencias entre establecimientos. "Es arbitraria y caprichosa porque se aplica a algunos, pero no a todos los establecimientos alimentarios en la ciudad. Excluye otras bebidas que tienen concentraciones significativamente más elevadas de edulcorantes y/o calorías (...) y las lagunas que hay en la norma ... sirven para reventar el propósito de la ley", afirmó.