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El programa de sustitución voluntaria de cultivos de coca en Colombia arranca con más de 600 familias

Más de 600 familias han decidido participar en el programa de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, que busca erradicar las plantaciones de coca y dar una nueva oportunidad económica a los campesinos dedicados a ellas, según ha indicado este fin de semana el ministro para el Postconflicto de Colombia, Rafael Pardo.
Pardo, que se encuentra inmerso en la puesta marcha de este programa, ha detallado que en los tres primeros días un total de 613 familias del departamento colombiano de Guaviare han firmado para incorporarse a la sustitución voluntaria de sus campos de coca, según informa el diario local 'El Espectador'.
"Hemos venido hasta acá porque son parte integral de la paz del país. Lo que ustedes están firmando hoy representa un paso trascendental para el desarrollo de las regiones que históricamente han sufrido a causa del conflicto armado", ha dicho Pardo a estas familias.
Este programa es uno de los puntos del acuerdo de paz firmado el pasado 24 de noviembre por el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tras cuatro años de negociaciones en La Habana y más de medio siglo de guerra.
Santos inauguró oficialmente este programa el pasado viernes, a pesar de que las gestiones y su implementación a nivel experimental en algunos territorios comenzaron en enero. El objetivo es que los campesinos que cultivan la hoja de coca, pasta base para la fabricación de cocaína, accedan a eliminar sus plantaciones y reemplazarlas por otras legales.
Para ello, el Estado colombiano dará ayudas económicas a estos campesinos y sus familias durante los primeros dos años por un coste total de 34 millones de pesos (unos 11.000 euros) y les proporcionará también asesoramiento técnico para los nuevos cultivos.
De esta forma, el Gobierno pretende eliminar solo en este año unas 100.000 hectáreas de plantaciones de coca, la mitad mediante este programa y la otra mitad a través de la erradicación forzosa, como se venía haciendo hasta ahora con la participación de la Fuerza Pública --militares y policías--.
Según el último informe de la Oficina para el Control de Drogas de Estados Unidos, respaldado por el Ministerio de Defensa de Colombia, 2016 cerró con una cifra récord de 188.000 hectáreas de coca en la nación iberoamericana.