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Poroshenko anuncia que los separatistas ya han liberado a 1.000 prisioneros ucranianos

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko (c), deposita flores en el monumento de las víctimas de la masacre Nazi en Babi Yar, en KievEFE

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, ha anunciado que las milicias separatistas de Donetsk y Lugansk han entregado ya a más de un millar de prisioneros ucranianos y ha destacado que el alto el fuego ha servido para que el Ejército fortifique sus posiciones en el este del país.

"Hemos conseguido construir una sólida línea de defensa. Esto no significa que vayamos a romper el alto el fuego, pero ahora podemos garantizar la seguridad de nuestras ciudades, pueblos y aldeas", ha afirmado Poroshenko en una entrevista concedida a la televisión 1+1 y recogida por la agencia de noticias Interfax Ucrania.
Esta fortificación permitirá en particular defender la estratégica ciudad de Mariupol. "Mariupol es y seguirá siendo ucraniana", ha apostillado.
Poroshenko ha aprovechado para defender el diálogo como "única vía" para resolver la situación en el este del país, con el respaldo de la OTAN demostrado en la reciente cumbre de Gales. "La cuestión de Ucrania estaba en todas las agendas", ha destacado.
El máximo dirigente ucraniano ha destacado que el acuerdo firmado en Minsk que ha facilitado el alto el fuego no amenaza en modo alguno la soberanía del país ni su integridad territorial.
"Ucrania será un Estado unido y unitario. Lo que decimos sobre la delegación de ciertas competencias a los consejos locales forma parte del plan de descentralización. Todos deben entender que estas leyes tienen una vigencia de tres años", ha argumentado.
"Ucrania nunca permitirá el fascismo"
Por otra parte, Poroshenko ha participado en un acto en recuerdo a las víctimas de las matanzas de Babi Yar, en el que ha asegurado que su país nunca permitirá el retorno del fascismo. En 1941 más de 100.000 personas --judíos, prisioneros soviéticos, ucranianos y rumanos-- fueron ejecutados por las SS, la Policía nazi y sus aliados ucranianos en Babi Yar, a las afueras de Kiev.
"Ucrania nunca permitirá el retorno del fascismo, la persecución étnica, la división del país por su idioma, religión u otros signos. Ucrania está unida y seguirá unida", ha afirmado, según recoge la agencia de noticias ucraniana Ukrinform.
Poroshenko ha asegurado que "sólo una Ucrania unida puede superar los riesgos y amenazas que enfrenta". El presidente ucraniano se ha referido a la matanza de Babi Yar como "un recordatorio para el mundo de lo peligroso que es el odio racial".