Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El presidente del Constitucional de Corea del Sur insiste en decidir sobre Park lo antes posible

El presidente del Tribunal Constitucional de Corea del Sur, Park Hyun Chul, cuyo mandato expira este mismo martes, ha reiterado su recomendación de concluir el juicio político contra la presidenta, Park Geun Hye, antes del 13 de marzo, cuando se acaba el mandato de otro de los nueve jueces que forman parte del tribunal definitivo, para garantizar una decisión justa.
Durante su ceremonia de retirada, tras seis años como miembro del ente jurídico, el presidente del Constitucional ha expresado de nuevo su preocupación de que una vacante más en el tribunal pueda acabar en un fallo "distorsionado".
"A la luz de la gravedad de la situación en la que la presidenta ha sido suspendida de su cargo durante unos dos meses, el país entero está unido en la perspectiva de que la conclusión del juicio debe llegar lo antes posible", ha señalado.
La semana pasada, Park ya recordó que "la decisión del tribunal se deriva de una ardua discusión en el juzgado y se toma entre los nueve jueces, por lo que cada uno de nosotros tiene una importancia significativa", según la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
El 13 de marzo, fecha que propuso para que se emitiera un juicio, es en la que otro de los nueve jueces, Lee Jun Mi, se retira del Constitucional.
Park ha lamentado que su salida vaya a interferir en la decisión pero ha indicado que "dejar una vacante más" podría perjudicar el resultado del juicio.
El Parlamento surcoreano aprobó el 9 de diciembre un 'impeachment' contra Park, que contó con el respaldo de 40 miembros de su propia formación. La legislatura ha presentado un total de 13 cargos contra la presidenta: cinco violaciones a la Constitución y ocho delitos legales.
Ahora es el Tribunal Constitucional el que debe ratificar la destitución de la mandataria, en un plazo no superior a 180 días, lo que implicaría que se tomara una decisión antes de mediados de junio. No obstante, la recomendación del presidente del órgano reduciría en tres meses el fallo.
La destitución quedará ratificada si así lo deciden seis de los nueve jueces que forman parte del tribunal. Una vez tomada una decisión, de ser ratificada la suspensión de Park al mando del Gobierno surcoreano habrá que convocar elecciones presidenciales que, si en un principio estaban previstas para diciembre, se celebrarían en los siguientes 60 días.
En caso de que el Constitucional no ratifique la decisión de la Asamblea, Park volverá al cargo de presidenta --que actualmente ostenta en funciones el primer ministro, Hwang Kyo Ahn-- y la siguiente cita electoral será la ordinaria.
INVESTIGACIÓN A PARK
El partido conservador se enfrenta a su peor crisis tras salir a la luz la trama, que señala a la presidenta de permitir a Choi Soon Sil, una confidente y amiga, interferir en asuntos del Estado --a pesar de que ésta no tenía ningún cargo dentro del Gobierno-- para beneficiar a dos ONG de su propiedad, caso que también ha salpicado a los ejecutivos de varios de los conglomerados más importantes del país, entre ellos Samsung.
El vicepresidente y heredero de este 'chaebol', Lee Jae Yong, ha reconocido que la apartada presidenta obligó a que su compañía financiara con miles de millones de wones a diferentes organizaciones de las que Choi era propietaria, acusaciones que negó públicamente.
Los fiscales encargados del caso están investigando el papel de Park a la hora de presionar al Servicio Nacional de Pensiones (SNP) para que éste apoyara la fusión de Samsung con Cheil Industries en 2015, a cambio de que la compañía respaldara económicamente a Choi.
El SNP --que obtuvo un 11,6 por ciento de las acciones de Samsung C&T, la rama de construcción de Samsung, y un cinco por ciento de las de Cheil Industries-- jugó un papel clave en la fusión de ambas unidades.
Se sospecha que el grupo entregó 3.500 millones de wones (unos 2,8 millones de euros) a una de las compañías de las que Choi era propietaria. Asimismo, creen que Samsung entregó otros 20.400 millones de wones (más de 16 millones de euros) a las dos fundaciones sin ánimo de lucro gestionadas por Choi.
El respaldo del SNP a la fusión de Samsung C&T y Cheil Industries levantó serias críticas, ya que esta decisión no fue revisada por una junta independiente.
La fusión de estas dos unidades se ha visto, además, como un paso para allanar el camino al heredero de Samsung, Lee Jae Yong, para hacerse con el control de este 'chaebol' después de que su padre, propietario de Samsung, Lee Kun Hee, fuera hospitalizado tras un infarto.
El heredero de la compañía y jefe 'de facto' desde la incapacitación de su padre ha asegurado que la fusión no tiene nada que ver con su sucesión en el cargo, y que esta medida sólo buscaba beneficiar a ambas compañías. Sin embargo, sí reconoció haber dado a la hija de Choi --la polémica confidente de Park--, jinete profesional, un caballo valorado en un millón de wones.
A pesar de haberse disculpado públicamente ante el pueblo, el índice de aprobación de Park ha caído a mínimos históricos. Una serie de parlamentarios escindidos de su partido, recientemente integrados en una nueva formación denominada Partido Bareun, han asegurado que intentarán convertir el escándalo en una oportunidad para reformar el país y recobrar los verdaderos valores del partido.