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Las investigaciones sobre el avión malasio desaparecido se centran en su tripulación

Con el paso de las horas crece la confusión entorno a la desaparición del vuelo de MH370 de Malaysia Airlines desaparecido el pasado 8 de marzo con 239 personas a bordo. Dos informaciones contradictorias, una procedente del presidente de la aerolínea malasia, Ahmad Jauhari Yahya, y otra de investigadores del FBI, recogidas por Daily Mail señalan al copiloto y al piloto de la aeronave respectivamente como las personas que realizaron las últimas palabras que se escucharon desde la cabina.

El que sea uno u otro es importante, aunque al final, las sospechas coinciden en la posibilidad de que el avión haya sido secuestrado y se halle en algún lugar indeterminado con sus 239 pasajeros como rehenes.
El presidente de Malaysia Airlines, Ahmad Jauhari Yahya, ha asegurado que fue el copiloto del avión desaparecido quien transmitió las últimas palabras que se escucharon desde la cabina, mientras los investigadores barajan como plausible el suicidio del capitán o del primer oficial como posible explicación para la desaparición.

Hasta ahora no se ha encontrado ningún resto del vuelo MH370 que desapareció el pasado 8 de marzo con 239 personas a bordo. Los investigadores están cada vez más convencidos de que fue desviado incluso miles de kilómetros de su recorrido por alguien con un profundo conocimiento de los Boeing 777-200ER y la navegación comercial.

Según el presidente de la aerolínea, no está claro cuándo uno de los sistemas de seguimiento automático del avión fue inhabilitado, lo que parece contradecir a lo indicado durante el fin de semana por las autoridades malasias.

Las sospechas de secuestro o sabotaje se intensificaron después de que las autoridades dijeran el domingo que el último mensaje de radio desde el avión --un informal "todo bien, buenas noches"-- fue pronunciado después de que el sistema, conocido como "ACARS", fuera pagado.

"Las investigaciones iniciales indican que fue el copiloto quien habló la última vez que se grabó en la cinta", ha señalado Ahmad Jauhari en rueda de prensa, al ser preguntado sobre quién pronunció esas palabras.

Estas fueron la despedida a los controladores aéreos a la 1:19 horas, cuando el avión abandonaba el espacio aéreo malasio en su vuelo hacia Pekín. La última transmisión del sistema ACARS --un ordenador de mantenimiento que transmite datos sobre el estado del avión-- se recibió a las 1:07 horas, cuando el avión cruzaba la costa noreste de Malasia y se dirigía hacia el golfo de Tailandia.

"No sabemos cuándo el ACARS fue apagado después de eso", ha reconocido el responsable de la aerolínea. "Se suponía que tenía que transmitir 30 minutos después, pero esa transmisión no se produjo", ha añadido.

Datos de satélite sugieren que el avión podría estar en cualquier lugar de dos grandes arcos: uno que se extiende desde el norte de Tailandia a las fronteras de Kazajistán y Turkmenistán, o un arco sur desde Indonesia en el Océano Índico al oeste de Australia.

La investigación, centrada en la tripulación

La falta de restos una semana después y los últimos datos han hecho que los investigadores se hayan centrado ahora en la tripulación y sus posibles antecedentes, en busca de posibles pistas.

El fin de semana, la Policía malasia registró las casas del capitán Zaharie Ahmad Shah, de 53 años, y el primer oficial, Fariq Abdul Hamid, de 27 años, en suburbios de clase media de Kuala Lumpur próximo al aeropuerto.

Entre las cosas que los agentes se llevaron para examinar figura un simulador de vuelo que Zaharie había construido en su casa. Un oficial de la Policía conocedor de la investigación ha dicho que los programas de simulador de vuelo están siendo examinados minuciosamente y que aparentemente son los normales que permiten a los usuarios practicar el vuelo y el aterrizaje en diferentes condiciones.

Un segundo responsable policial conocedor de la investigación ha indicado que no se han encontrado pruebas que vinculen al piloto con ningún grupo radical. "En base a lo que tenemos hasta ahora, no podemos ver la vertiente terrorista aquí", ha afirmado. "Hemos analizado grupos terroristas o extremistas conocidos en el sureste asiático y los vínculos no existen", ha añadido.

Las señales electrónicas entre el avión y los satélites siguieron durante casi seis horas después de que el MH370 abandonó el radio de acción de los radares militares malasios en la costa noroeste, siguiendo una ruta de la aviación comercial a través del mar de Andamán hacia India.

Según Ahmad Jauhari, el avión tenía suficiente combustible para volar unos 30 minutos después de esa última comunicación por satélite.
El FBI cre que el piloto tenía motivaciones políticas
Investigadores del FBI, según informa ‘The Daily Mail’, el piloto del vuelo MH370, Zaharie Ahmad Shah, era un partidario obsesivo del líder de la oposición de Malasia, Anwar Ibrahim, agregando que 7 horas antes del fatídico vuelo el veterano piloto malayo de 53 años asistió a un polémico juicio donde Ibrahim fue condenado a cinco años de prisión.

Fuentes policiales han confirmado que Shah era un activista político y temen que la decisión del Tribunal lo dejara profundamente disgustado. Por ese motivo, los investigadores no excluyen la posibilidad de que él mismo secuestrara el avión en señal de protesta por dicho juicio.

Agentes del FBI sostienen que la desaparición del vuelo MH370 pudo haber sido "un acto pirata", y no descartan la posibilidad de que las 239 personas que iban a bordo se encuentren detenidas en algún lugar desconocido, según 'The Daily Mail'. En la actualidad, la policía de Malasia, en colaboración con expertos de la mencionada agencia de inteligencia de EEUU, está investigando los antecedentes políticos y religiosos del piloto y del copiloto.

La Policía de Malasia ya ha registrado la casa del piloto, que se encuentra en un exclusivo barrio de Kuala Lumpur, donde tenía instalado un simulador de vuelo de fabricación casera. El periódico británico sostiene que los investigadores ya han analizado lo largo de esta semana dos ordenadores portátiles y que uno de ellos podría contener datos del simulador, información que no ha sido confirmada por las autoridades de Malasia. A estas alturas, la investigación en Malasia ya se extiende a los 12 miembros de la tripulación, todos ellos malasios y a los 229 pasajeros de 14 nacionalidades. Este domingo, los agentes han registrado la casa del copiloto.

El avión desaparecido de Malasia pudo volar en zig-zag, posiblemente con la intención de burlar los radares, según indicó Hishammuddin Hussein, ministro de Defensa y ministro en funciones de Transporte de Malasia. El funcionario declaró además que el piloto y copiloto, principales sospechosos de secuestro, no solicitaron volar juntos.
Según publica el diario singapurés, New Straits Times, el avión descendeio hasta los 5.000 pies de altitud para evitar los radares. Los investigadores creen que así pudo volar hacia el norte tierra adentro.
El primer ministro de Malasia, Najib Razak, anunció que el vuelo MH370 cambió deliberadamente su rumbo después de que alguien a bordo desconectara el sistema de comunicación. El diario The Guardian asegura que quién se despidió de la torre de control con un "todo ok. buenas noches", sabía que los sistemas de comunicación se habían desconectados.
Razak dijo que la aeronave pudo dirigirse hacia el oeste y no hacia el noreste, rumbo a Pekín, destino del vuelo. Según dijo, el avión podría haber seguido dos corredores aéreos que distan entre sí miles de kilómetros. Así, la búsqueda, en la que participan 43 buques y 58 aviones de 25 países, se ha ampliado desde Mar de China Meridional, lugar donde se han centrado los rescatistas toda esta semana, al Océano Índico.