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Matan a tiros en directo a una reportera y un cámara de televisión en Virginia

El tiroteo perpetrado este miércoles en Virginia contra la periodista Alison Parker, de 24 años, y el cámara Adan Ward, de 27, que estaban haciendo una entrevista en directo se ha saldado con la muerte de los informadores y con la del autor, Vester Lee Flanagan, que ha fallecido en el hospital por las heridas que se ha provocado al intentar suicidarse tras verse acorralado por la policía.

El suceso ha ocurrido en torno a las 7.00 (hora local), cuando la reportera Alison Parker, de 24 años, y el cámara Adan Ward, de 27, ambos trabajadores de la televisión local WDBJ7, estaban entrevistando a Vickie Gardner, de la Cámara de Comercio, en el centro comercial Bridgewater Plaza, en el condado de Franklin.
Vester Lee Flanagan, un afroamericano de 41 años, se ha aproximado sigilosamente con una pistola en la mano, pero los periodistas no se han percatado de su presencia hasta que ha abierto fuego, primero contra Ward, que ha caído al suelo de inmediato, y luego contra Parker, que ha intentado huir sin conseguirlo.
Además, Gardner ha recibido varios disparos y ha tenido que ser operada en el Roanoke Memorial Hospital. "Ha sufrido algunos daños internos, pero está estable ahora mismo", ha dicho Jessica Gauldin, subdirectora de la Cámara de Comercio.
Tras el tiroteo, Flanagan se ha dado a la fuga por la Interestatal 66. Cuando una patrulla de Policía ha intentado detenerle, se ha salido de la carretera. Al parecer, ha intentado suicidarse al verse acorralado por las fuerzas de seguridad.
El sospechoso ha sido trasladado al hospital Inova Fairfax del condado de Fauquier, donde finalmente ha muerto, según ha confirmado Brian Moran, el secretario de Seguridad Pública del Estado de Virginia, en un comunicado recogido por el 'Washington Post'.
Grabado en vídeo
Flanagan ha grabado el ataque en vídeo y lo ha difundido en las redes sociales junto a una serie de mensajes que han sido borrados inmediatamente por las autoridades estadounidenses.
Además, la cadena norteamericana ABC ha recibido una carta de 23 páginas firmada por el supuesto autor del tiroteo en la que explica que se sintió inspirado por la matanza racista en una iglesia frecuentada por la comunidad afroamericana de Charleston.

"¿Por qué lo hice? Cargué mi pistola el 19 de junio de 2015. El tiroteo en Charleston ocurrió el 17 de junio de 2015", reza la misiva, cuya autenticidad no se ha podido verificar y que ha sido recibida poco antes de que se desencadenaran los hechos.
Trabajador despedido
Aunque la Policía ha rehusado pronunciarse acerca de los motivos, el gerente de WDBJ, Jeff Marks, ha revelado que Flanagan fue despedido en 2012, apenas un año después de ser contratado como reportero, por "comportamiento perturbador".
"Era el tipo de persona con la que la gente tenía que tener cuidado de no decir cosas que pudieran ofenderle. Después de muchos incidentes, le despedimos y no se lo tomó bien: tuvimos que llamar a la Policía para que le echara del edificio", ha relatado Marks.
Flanagan presentó una demanda contra WDBJ en la que achacaba su despido al racismo de la redacción, acusando a casi todos sus compañeros, pero la justicia estadounidenses desestimó la causa el año pasado.
El sospechoso también denunció en el año 2000 ante un tribunal federal a una televisión local de Florida --WTWC-- en la que estuvo trabajando como reportero y presentador porque un productor le llamó "mono".
"Estaba perturbado de algún modo", ha ratificado el sheriff de Franklin, Bill Overton, en una rueda de prensa. "Parece que de repente las cosas entraron en una espiral fuera de control", ha lamentado, avanzando que habrá "una larga investigación".
Nuevo incidente armado
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en la primera reacción del Gobierno sobre lo ocurrido en Virginia, ha señalado que sirve para demostrar que la violencia con armas de fuego "ya es algo demasiado común" en Estados Unidos.
Earnest ha insistido en que el Congreso --dominado por los republicanos-- debería aprobar la legislación impulsada por la Administración de Barack Obama, "que tendría un impacto tangible en la reducción de la violencia armada en el país".
Obama, tras los muchos sucesos de este tipo que han salpicado su Presidencia, ha abogado por aumentar las restricciones para acceder a las armas, pero se ha encontrado con la firme oposición de numerosos sectores.