Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La oposición nicaragüense no reconoce la victoria de Ortega

El Frente Amplio Democrático (FAD) --coalición opositora-- se ha negado a reconocer los resultados de las elecciones presidenciales celebradas el domingo en Nicaragua, que dan una victoria aplastante al actual mandatario, Daniel Ortega, por considerar que han sido "una farsa".
"No reconocemos los resultados de esta farsa electoral y, con la fuerza de la voluntad manifestada por el pueblo de Nicaragua, las declaramos nulas", ha dicho el FAD a través de un comunicado leído en rueda de prensa por Violeta Granera, una de sus dirigentes.
La coalición opositora considera que estas elecciones han sido "ilegales" porque "se han violentado los derechos y principios constitucionales, se ha actuado al margen de los Derechos Humanos y se le ha impedido al pueblo elegir".
"Ortega nos ha impuesto un régimen autoritario, dictatorial, de partido único, con restricción creciente de los derechos ciudadanos y fraudes electorales sucesivos, hasta conseguir el colapso total del sistema de partidos políticos y del sistema institucional democrático", ha denunciado.
El FAD ha considerado que la "abstención sin precedentes" registrada en estos comicios --de un 34 por ciento, según el Consejo Supremo Electoral (CSE)-- es prueba de que los nicaragüenses también han rechazado "este proceso electoral espurio y falso, dando una lección de responsabilidad ciudadana".
"Habiendo recibido, tabulado y analizado la información proporcionada por el enorme tendido de auditoria social que ha sido reportado a nuestros centros de cómputo, hemos concluido que más del 70 por ciento de la población a nivel nacional no se presentó a las juntas receptoras de votos", ha sostenido.
Para el FAD, La masiva abstención envía a Ortega y el gobernante Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN) "un mensaje claro y directo: jamás los nicaragüenses aceptarán la instauración de una nueva dinastía".
La oposición ha hecho un llamamiento "para continuar demandando elecciones verdaderas, plurales, con nuevas autoridades electorales, con una legislación electoral democrática, con derechos ciudadanos plenos y observación nacional e internacional". "No claudicaremos en nuestro compromiso por lograr un Estado democrático y justo", ha proclamado.
De acuerdo con datos oficiales del CSE, con el 66 por ciento de los votos escrutados, Ortega se ha adjudicado el 72 por ciento de las papeletas emitidas. A gran distancia, Maximinio Rodríguez, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), ha logrado un 14 por ciento.
Las encuestas auguraban una ventaja de más de 60 puntos porcentuales para Ortega. Esta vez, 'el Comandante' competía sin rivales porque en el último año las instituciones nicaragüenses han dejado sin líderes a las principales formaciones opositoras.
Ortega ha planteado estos comicios como una oportunidad para preparar al pueblo nicaragüense para una transición política en la que su mujer, Rosario Murillo, ha sido la elegida. La hasta ahora portavoz del Gobierno ejercerá en el nuevo mandato como vicepresidenta.