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Dos menores muertos en un atentado del PKK en el sureste de Turquía

Dos menores han muerto y cuatro más han resultado heridos este sábado en un atentado perpetrado en la provincia de Sirnak, en el sureste de Turquía de mayoría kurda. Las autoridades atribuyen el atentado al grupo armado separatista kurdo Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
El gobierno provincial de Sirnak ha informado de las víctimas y de la explosión ocurrida en el distrito de Gundogdu, cerca del centro de la ciudad de Sirnak, según recoge el diario progubernamental 'Daily Sabah'.
"Los niños fueron trasladados de inmediato al Hospital de Sirnak, pero dos de ellos desgraciadamente a pesar de la intervención médica han sucumbido a sus heridas", ha informado el gobierno provincial, que destaca que se ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido.
El viernes otras ocho personas, incluidos varios menores, murieron en otro atentado del PKK, que ha anunciado una intensificación de la lucha armada debido a la detención de los principales dirigentes políticos prokurdos, acusados de propaganda terrorista y de vínculos con el propio PKK.
Los copresidentes del HDP, Selahattin Demirtas y Figen Yuksekdag fueron detenidos este jueves, el primero en su vivienda en la ciudad de Diyarbakir y la segunda, en su residencia en la capital, Ankara, en virtud de la legislación antiterrorista.
El Gobierno del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha intensificado la represión contra las formaciones kurdas tras el intento de golpe del pasado 15 de julio. El HDP es la tercera fuerza parlamentaria de Turquía, pero el propio Parlamento ha retirado la inmunidad parlametaria a sus diputados para poder procesarlos.
Más de 8.000 integrantes del PKK y más de 700 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto en enfrentamientos o como consecuencia de ataques desde el comienzo de la operación de seguridad en las regiones de mayoría kurda de Turquía, a mediados de diciembre de 2015, según el balance oficial turco.
En julio de 2015 se rompió el alto el fuego pactado por el PKK y Turquía en el marco de unas negociaciones de paz que pretendían cerrar un conflicto que se ha cobrado más de 40.000 vidas desde que estalló, en 1984. El alto el fuego estuvo en vigor dos años.
Erdogan considera que el HDP es el brazo político del PKK, con el que ha descartado un nuevo proceso de negociación. El propio HDP ha reclamado en varias ocasiones en los últimos meses al Gobierno y al PKK que acepten un alto el fuego y reabran el proceso de diálogo.