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El coche bomba explosionado en Beirut deja 53 heridos y ningún muerto

El ministro de Sanidad libanés, Alí Hasan Jalil, ha informado de que la explosión con coche bomba registrada este martes en el barrio de Bir al Abed, un bastión de Hezbolá en el sur de Beirut, ha dejado a 53 personas heridas, doce de las cuales todavía están recibiendo tratamiento médico, según ha informado en su edición digital el diario 'The Daily Star'.

Fuentes de los servicios de seguridad libaneses habían informado previamente de que la deflagración había acabado con la vida de una persona, un trabajador de un aparcamiento que había resultado herido grave y que había perdido la vida en un hospital. El ministro de Salud no ha confirmado que haya víctimas.
Expertos militares consultados por el diario libanés han asegurado que la explosión ha causado un cráter de dos metros de ancho y dos metros de profundidad.
Tras el atentado, el exprimer ministro Saad Hariri ha acusado a Israel de estar detrás de esta "explosión terrorista" que ha golpeado el sur de Líbano y ha asegurado que con ese ataque sólo busca provocar el enfrentamiento entre libaneses chiíes y suníes.
"Esta explosión requiere el mayor nivel del conciencia y vigilancia frente a los peligros que rodean al país y a toda la región, especialmente afrontando el intento del enemigo israelí de impulsar un conflicto organizando ataques terroristas, como ha ocurrido hoy", ha asegurado.
"Después de la terrible escena criminal que hemos presenciado este martes, los libaneses sólo pueden expresar su indignación y la condena del crimen que ha atacado a uno de los barrios más poblados", ha dicho Hariri.
Por su parte, el primer ministro en funciones, Najib Mikati, ha subrayado que este ataque hace imperativo que se imponga un diálogo entre todas las facciones políticas del país para evitar enfrentamientos.
"Una vez más, las manos de criminales han medrado en la seguridad de Líbano y los libaneses, en esta ocasión en una zona distinguida de Líbano", ha afirmado Mikati, en un comunicado. El jefe de Gobierno ha dicho que esta explosión recuerda a "eras oscuras de la historia de Líbano" y ha advertido del riesgo de que el país vuelva a sumirse en la inestabilidad.
"Las manos del crimen y del odio no distinguen entre una región y otra", ha afirmado. "Esta explosión, si algo indica, es que la mano del odio y del crimen continúa con sus planes de debilitar la situación en Líbano y no discrimina entre una región u otra, lo que hace imperativo que los libaneses refuercen el diálogo", ha asegurado.