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El primer ministro sueco remodela el Gobierno para mitigar el escándalo sobre posibles filtraciones

El primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, ha remodelado este jueves el Gobierno con la intención de mitigar el impacto político del escándalo por posibles filtraciones de información sensible procedente de la Agencia de Transporte, que podría acabar sacando a los social demócratas del poder.
El jefe de Gobierno ha optado por reemplazar a los ministros de Interior, Anders Ygeman, e Infraestructuras, Anna Johansson, que serán sustituidos por Thomas Eneroth y Morgan Johansson, respectivamente, según ha informado el diario sueco 'The Local'.
"No quiero el caos político", ha dicho Lofven en una comparecencia ante los medios de comunicación en la capital sueca, Estocolmo. "Tengo que asumir mi responsabilidad (...) No serviré a Suecia arrastrando al país a una crisis política", ha subrayado.
De esta forma, Lofven pretende frenar la cuestión de confianza que la Alianza --una coalición conservadora formada por los Moderados, el Centro, los Liberales y los Cristiano Demócratas-- había anunciado contra estos dos ministros y el de Defensa, Peter Hultqvist, también salpicado por este escándalo.
En el caso de salir adelante en el Parlamento, la cuestión de confianza obligaría a dimitir a los tres ministros, lo que dejaría a la coalición gobernante en una posición frágil que podría conducir a la convocatoria de elecciones anticipadas.
Sin embargo, Lofven ha decidido mantener en el cargo a Hultqvist. De acuerdo con 'Aftonbladet', que cita fuentes gubernamentales, el primer ministro confía en que la Alianza no presente una cuestión de confianza contra él porque goza gran popularidad entre el centro-derecha.
La líder de los Cristiano Demócratas, Ebba Busch Thor, ya ha avanzado que mantiene la medida de fuerza contra Hultqvist. "La confianza en el ministro de Defensa se ha agotado. El primer ministro no ha asumido su responsabilidad, así que se lo pediremos al Parlamento", ha escrito en Twitter.
La radio pública ha asegurado, citando fuentes de la oposición, que la Alianza presentará la cuestión de confianza contra Hultqvist. Aunque el Parlamento está en receso por las vacaciones de verano, la coalición conservadora ha pedido que la votación se celebre en los próximos diez días.
Lofven ha aclarado que, a pesar de la presión ejercida por los partidos opositores, seguirá al frente del Gobierno. Interrogado sobre su posible renuncia, si el ministro de Defensa es cesado por el Parlamento, ha contestado: "soy el primer ministro del país y también gestionaré esto".
EL CASO
El escándalo obedece a los contratos que el Gobierno adjudicó en 2015 a IBM suecia para externalizar los servicios de tecnologías de la información de la Agencia de Transporte. La Policía ha indicado que el proceso se hizo sin respetar los procedimientos internos, lo que podría haber permitido la filtración de datos sensibles.
El primer ministro admitió el pasado lunes que tanto el país como sus ciudadanos han estado expuestos a potenciales filtraciones de información relevante debido a la forma en que se ventiló este importante contrato con la administración pública.
La Agencia de Transporte ha asegurado que no ha habido filtración ninguna. Pese a ello, Lofven ha ordenado realizar una investigación interna para aclarar lo ocurrido, al tiempo que ha prometido reforzar las leyes para impedir que material sensible salga a la luz.
Este escándalo ha salpicado de lleno al Gobierno. Lofven se escuda en que, aunque la Policía notificó las irregularidades en 2015, él no conoció el caso hasta ahora porque Johansson no le informó. La ya ex ministra de Infraestructura, por su parte, ha lanzado la misma acusación contra el secretario de Estado correspondiente.