Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La liberación del sargento de EEUU en Afganistán, una historia llena de dudas

Después de cinco años de cautiverio en Afganistán, el sargento estadounidense Bob Bergdahl ha sido puesto en libertad. Las revisiones médicas a las que ha sido sometido son positivas, aunque aún habrá que evaluar las secuelas psíquicas que le han dejado los cinco años como prisionero de los talibanes. Una historia real que recuerda a la de la ficción Homeland y que, como aquella, presenta muchas dudas.

Bergdahl, el último prisionero de guerra estadounidense que quedaba en Afganistán, regresa a casa después de cinco años de secuestro. De camino a Estados Unidos, ha hecho escala en una base militar en Alemania, donde los médicos lo han sometido a varias pruebas médicas.  Los primeros reconocimientos son positivos, aunque más dudas dejan las posibles secuelas psicológicas.
Tanto tiempo entre talibanes le ha hecho olvidar casi su idioma, según ha reconocido su propio padre. “Cuando nos llamó tras la liberación”, dice, “se expresaba mejor en pastún que en inglés”. Además, reconocen que será la vuelta a casa será complicada y advierten de que su hijo se enfrenta a un largo a la reintegración en la vida estadounidense.
"Bowe ha pasado tanto tiempo que va a ser muy difícil su regreso", explica el padre del sargento en unas declaraciones recogidas en el diario The Telegraph, que lo ha comparado con un buceador que necesita salir lentamente del agua, "si viene demasiado rápido podría matarlo".
Esta historia real recuerda a la de ficción de otro sargento, Brody, de la serie Homeland y, como en aquella historia, ésta también presenta muchas dudas. Al parecer Bob Bergdahl, fue testigo de alguna tropelía de las tropas estadounidenses, y renegó de la misión de su país en Afganistán. Algunos medios aseguran que cayó en manos de sus captores cuando trataba de desertar.
Para lograr su liberación Barck Obama ha tenido que aceptar el cambio con cinco talibanes reos en Guantánamo. El presidente de los EEUU ha recordado su compromiso para traer a todos los prisioneros de guerra a casa y Bergdahl era el último que quedaba en Afganistán.