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Los líderes europeos extienden seis meses las sanciones económicas a Rusia por la crisis ucraniana

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han acordado extender seis meses más las sanciones económicas a Rusia impuestas por su intervención en Ucrania ante la falta de avances reales para aplicar los Acuerdos de Minsk.
"Acordado. La UE extenderá las sanciones económicas a Rusia por su falta de aplicación del Acuerdo de Minsk", ha informado el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, a través de su perfil en Twitter.
Los líderes han llegado a un acuerdo político durante la cena, en la primera jornada de la cumbre europea, para extender las sanciones económicas a Rusia, que no expiran hasta finales de julio, durante seis meses más, después de que la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, hayan hecho el punto de la situación sobre el terreno.
Se daba por hecho que los líderes europeos acordarían extender las sanciones seis meses más ante la falta de avances "reales" para aplicar los Acuerdos de Minsk, según varias fuentes europeas y diplomáticas.
El acuerdo de los líderes para extender las sanciones económicas a Rusia permitirá ahora trabajar en los textos jurídicos para su adopción formal por el Consejo antes de la fecha de su vencimiento, a finales de julio.
"El mensaje de la extensión de las sanciones es exactamente algo que estamos contentos de escuchar hoy", ha dicho esta mañana el presidente ucraniano, Petro Poroshenko en una breve comparecencia ante la prensa sin preguntas con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
El mandatario ucraniano también ha cagado contra el proyecto de gasoducto Nord Stream II para llevar gas de Rusia a Alemania a través del Báltico, que ha denunciado es un proyecto "políticamente motivado" y "un instrumento de agresión energética rusa" contra Ucrania pero también "contra toda la UE" y es muy criticado por los países del Visegrado --Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia-- y los bálticos y ha defendido las "nuevas sanciones" en Estados Unidos.
Alemania y Austria han criticado las sanciones contra Rusia aprobadas por el Senado estadounidense que afectarán a las empresas europeas implicadas en el proyecto Nord Stream II.
LAS SANCIONES ECONÓMICAS
La UE ha aprobado dos rondas de sanciones económicas contra Rusia en julio y septiembre de 2014, que se han venido extendiendo desde entonces, la última vez el pasado mes de diciembre.
Las sanciones europeas restringen el acceso al mercado de capitales de cinco bancos propiedad del Estado ruso --el Sberbank, el VTB Bank, el Gazprombank, el Vnesheconombank (VEB) y el Rosselkhozbank--, así como a sus filiales fuera de la UE y a aquellas que actúan en su nombre o bajo su control.
También se restringió la financiación a tres compañías petroleras --Rosneft, Transneft y Gazprom Neft, filial petrolera del gigante de gas ruso-- y a otras tres compañías de defensa rusas: las empresas de helicópteros y aviones de combate OPK y United Aicraft Corporation, y al fabricante de tanques Uralvagonzavod.
En virtud de las sanciones, ni las empresas europeas ni los ciudadanos europeos pueden comprar o vender nuevos bonos, capital de riesgo o instrumentos financieros similares con una madurez superior a los 30 días emitidos por estas empresas y también se prohíbe prestarles servicios financieros como el brokering. Tampoco se pueden dar préstamos a las cinco entidades financieras rusas.
Las sanciones prorrogadas también incluyen un embargo a la importación y exportación de armas y material relacionado para Rusia -nuevos contratos-- y la prohibición de exportar bienes y tecnologías de uso dual, civil y militar, para uso militar en Rusia, a militares rusos y a nueve compañías de defensa mixtas.
Los Veintiocho también endurecieron la exportación de determinados equipos y tecnologías clave para el sector energético ruso, sometiéndolas a un régimen de autorización previo por los Estados miembros y acordaron denegar las licencias de exportación para equipos destinados a la exploración y producción de petróleo en aguas profundas, petróleo de esquisto y exploración de petróleo en el Ártico. También prohibieron los servicios asociados como los servicios de perforación o pruebas en pozos, cortes y servicios de acabado y el suministro de buques flotantes especializados.