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Los tres ataques que han hecho temblar a Estados Unidos

Ahmad Khan Rahami, de 28 años, era detenido tras un tiroteo en Nueva Jersey. Estadounidense nacido en Afganistán, estaba consciente cuando la policía le trasladó a una camilla tras dispararle. Minutos antes, tirado en el suelo, mostraba a los agentes que no llevaba explosivos adheridos al cuerpo. Rahami ha sido durante unas horas el hombre más buscado de EEUU. Un fotograma de una cámara de seguridad permitió identificarle como el autor del atentado de Nueva York el sábado por la noche. 29 heridos dejó el estallido de un explosivo en el barrio de Chelsea. A solo tres calles del lugar, la policía encontró una olla a presión conectada a un teléfono móvil que no llegó a explotar. Por su parte, en Nueva Jersey, un robot de la brigada de explosivos detonaba el artefacto encontrado en la papelera de una estación de tren. La policía sospecha que lo dejó allí Rahami, residente en este estado, donde su familia regenta un restaurante. Más allá, también podría haber colocado el explosivo que estalló sin causar daños, el domingo, también en Nueva Jersey, al paso de una carrera benéfica. Mientras, el alcalde de Nueva York afirma que todo apunta a que se trata de actos terroristas. Obama, por su lado, ha confirmado que nada de esto tiene que ver con el ataque del domingo en un centro comercial de Minnesota, donde un refugiado somalí de 22 años hirió a puñaladas a 9 personas. El agresor fue abatido por la policía y Daesh se atribuyó el ataque. La pregunta ahora es si Rahami es un lobo solitario o si forma parte de una célula terrorista dispuesta a atentar en Estados Unidos.