Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los europeos están más dispuestos a acoger a refugiados con estudios y perseguidos en sus países

Los ciudadanos europeos son más proclives a aceptar a refugiados que hayan huido de sus respectivos países por motivos políticos o religiosos y que cuenten con estudios superiores, según una encuesta participada por la Universidad de Zúrich y que pone de manifiesto las diferencias en materia de acogida en función de los perfiles.
En general, cuanto mayor es la expectativa de beneficio económico, mayor es el nivel de aceptación. "Nuestros resultados revelan que no todos los refugiados son iguales a ojos de la población europea", ha asegurado Dominik Hangartner, miembro del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Zúrich.
Las respuestas dadas por 18.000 personas de 15 países europeos demuestran que la probabilidad de aceptación es un 13 por ciento mayor si se trata de refugiados que han ejercido como médicos y un 9 por ciento mayor si han sido profesores, en comparación con los datos relativos a desempleados.
En materia humanitaria, quienes huyen de sus países por motivos políticos, religiosos o éticos tienen un 15 por ciento más de posibilidades de ser aceptados que quienes escapan de una mala situación económica. En el caso de víctimas de tortura, el nivel es un 11 por ciento superior al de personas cuyas vidas no corren peligro.
La religión también desempeña un papel en materia de acogida, habida cuenta de que el grado de aceptación para los cristianos supera en un 11 por ciento al de los musulmanes. Los cristianos rondan los niveles confirmados para los agnósticos, lo que demostraría que no se trata tanto de una postura defensora del cristianismo sino "anti musulmana".
"La preferencia por solicitantes de asilo formados y cristianos que puedan hablar el idioma del país acogido representa un gran desafío para los legisladores, cuyo objetivo es aceptar e integrar a los refugiados", ha reconocido Hangartner.