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El enviado especial de la ONU se reúne con Hadi en Adén y aboga por relanzar el proceso de paz

El enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Ismail Uld Cheij Ahmed, ha viajado este lunes a la localidad de Adén para reunirse con el presidente del país reconocido por la comunidad internacional, Abdo Rabbu Mansur Hadi.
La visita de Cheij Ahmed tiene lugar una semana después de que se reuniera con miembros de los gobiernos saudí, omaní y qatarí en sus respectivas capitales, para tratar un eventual proceso de paz en Yemen.
A su llegada a Adén, el enviado especial de la ONU ha destacado la importancia de un alto el fuego para permitir aumentar las operaciones humanitarias y facilitar el inicio del citado proceso.
"Animamos a las partes a comprometerse a restaurar el acuerdo de cese de hostilidades del 10 de abril y a que tomen medidas inmediatas para evitar un mayor deterioro de la situación económica y humanitaria", ha dicho.
Asimismo, ha desvelado que ha tratado con Hadi "elementos clave de un acuerdo exhaustivo, fundamentado en las consultas den Kuwait, que ayudará a poner fin a la guerra y a devolver a Yemen a una transición pacífica y ordenada".
"El actual estancamiento político está causando muerte y destrucción a diario. La única forma de poner fin a esto es renovar el cese de hostilidades y celebrar consultas para lograr un acuerdo exhaustivo", ha valorado.
En este sentido, ha recalcado que "las élites políticas de Yemen tienen la responsabilidad de proteger a la población de mayores daños, proteger el futuro del país y comprometerse con un acuerdo pacífico".
"Un acuerdo de paz, incluido un plan de seguridad bien articulado y la formación de un gobierno inclusivo es la única forma de poner fin a la guerra, que ha alimentado el desarrollo del terrorismo en Yemen y en la región", ha remachado.
Por ello, ha reclamado a Hadi "que actúe rápidamente y participe de forma constructiva junto a la ONU en nombre del futuro del país".
Cheij Ahmed viajará en los próximos días a la capital, Saná, para reunirse con representantes de los huthis y del Partido General del Congreso, encabezado por el expresidente Alí Abdulá Salé, aliado de los rebeldes.
Este mismo lunes, el coordinador humanitario de Naciones Unidas para Yemen, Jamie McGoldrick, ha cifrado en 10.000 el número de civiles muertos a causa del conflicto en el país, agregando que otros 40.000 civiles han resultado heridos.
El balance es muy superior al anunciado en noviembre por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indicó que la guerra había causado la muerte de 7.000 civiles hasta la fecha.
El conflicto entre el Gobierno de Hadi, apoyado por la coalición liderada por Arabia Saudí, y los huthis, que cuentan con el respaldo de Irán y junto a los que combaten las tropas leales a Salé, estalló hace casi dos años y ha causado estragos en el país más pobre del mundo árabe.
El conflicto ha destrozado la inmensa mayoría de las infraestructuras de Yemen, por lo que gran parte de la población se ha quedado sin medios de vida y sufre inseguridad alimentaria.
De acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), más de 7,5 millones de niños en Yemen necesitan asistencia sanitaria urgente y alrededor de 370.000 se encuentran al borde de sufrir desnutrición severa.