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“No encontramos ningún signo de vida”

“No encontramos ningún signo de vida” es el duro mensaje del responsable del rescate. La tragedia llegó a un pequeño pueblo cerca de Seatle en forma de avalancha, 41 metros de ancho y 55 de profundidad de tierra, lodo y piedras, se llevaron por delante todo lo que se encontró a su paso. A pesar de las dificultades, los trabajos de rescate no cesan. El presidente Barack Obama, desde La Haya, ha querido tener unas palabras de consuelo para vecinos y familiares: “Esperamos lo mejor, pero reconocemos que es un situación es difícil”. La amenaza de un nuevo derrumbe de la montaña sigue presente y con el tiempo se desvanecen las esperanzas de encontrar supervivientes.