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El brote de ébola se ha cobrado la vida de más de 2.600 personas

Calles desiertas a pleno luz del día. Desde Freetown, la capital, hasta la aldea más recondita de Sierra Leona. Es la otra imagen del peor brote de ébola de la historia, según Naciones Unidas. Este domingo concluye el toque de queda de tres días impuesto por las autoridades del país. Cerca de 30.000 sanitarios van casa por casa para identificar posibles contagios pero sobre todo para informar sobre métodos de prevención y de higiene ante la enfermedad a sus más de seis millones de habitantes. Una medida que según el equipo de coordinación está registrando resultados satisfactorios, pero que recibe también las críticas de Médicos Sin Fronteras porque creen que esta cuarentena puede inducir a la gente a ocultar casos potenciales de ébola, además de no contar con el personal adecuado ni con las infraestructuras mínimas necesarias. Sierra Leona es uno de los tres países más afectados del África Occidental, junto a Liberia y Guinea Conakry, por un brote que este año ya se ha cobrado la vida de más de 2.600 personas. Han muerto más de la mitad de los infectados. El 45 por ciento de los casos se han registrado en los últimos 22 días. Según las últimas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, la cifra de fallecidos podría superar los 20.000 en un corto espacio de tiempo. Por eso la ONU pide un plan urgente y una movilización financiera internacional de más de mil millones de dólares. La Unión Europea ha desbloqueado ya más de 220 millones de euros y EE.UU. ha enviado a la zona en las últimas horas más de cien toneladas de material médico de emergencia, además de tres mil militares para dar apoyo logístico.Medidas para hacer frente una amenaza global que si no se detiene a tiempo, según Obama, podría tener implicaciones económicas y de seguridad sin precedentes.