Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un escándalo sexual sacude a la cúpula de la Policía Nacional de Colombia

La Procuraduría General de Colombia ha abierto una investigación formal contra el director de la Policía Nacional, el general Rodolfo Palomino, por "la puesta en marcha" de "una red de prostitución masculina", bautizada periodísticamente como 'la comunidad del anillo'. En la red interna participaban decenas de agentes y altos cargos que intercambiaban servicios sociales con cadetes pagando con favores o directamente con dinero.

La institución ha anunciado a través de un comunicado que, tras analizar las prueba, incluidos varios testimonios y vídeos, ha decidido abrir "una investigación formal" contra Palomino por "diversas irregularidades".
Las pesquisas se centran en "tres aspectos": "posible incremento patrimonial injustificado, presuntos seguimientos e interceptaciones ilegales a periodistas y la creación y puesta en marcha de una supuesta red de prostitución masculina".
Sobre esta última línea de investigación, la Procuraduría ha subrayado que los hechos "podrían encuadrar en diversos delitos como proxenetismo, inducción a la prostitución y trata de personas de miembros de la Policía Nacional".
"Este 'modus operandi' habría tenido lugar presuntamente con la ayuda y complicidad de oficiales de la Policía Nacional, incluso del director general" y en estos hechos "habría participado un senador que actualmente se desempeña en un alto cargo del Gobierno", ha avanzado.
"LA COMUNIDAD DEL ANILLO"
La prensa colombiana se hizo eco hace algunos meses de la supuesta existencia de una red de prostitución de policías, que funcionaría desde 2006 en la Escuela General de Santander, en Bogotá, con el coronel Jerson Jair Castellanos como máximo proxeneta, de acuerdo con 'El Espectador'.
Según los testimonios de una decena de agentes, altos cargos del cuerpo de seguridad reclamaban los servicios sexuales de cadetes y alféreces a cambio de favores o directamente de sumas de dinero de podían alcanzar millones de pesos.
"El alférez Marín Guarín Cristian se me acercó y me manifestó que mi mayor, Torres Orjuela Wílmer, le había pedido ya hace varios meses que sostuviera relaciones sexuales con el coronel Castellanos para finiquitar un negocio de un vehículo Peugeot", dijo el capitán César Andrés Ospina.
Por su parte, el capitán Edwin Orjuela contó que "había recibido propuestas para tener relaciones sexuales con el coronel a cambio de fuertes sumas de dinero, que oscilaban desde los 500.000 pesos hasta los cuatro millones de pesos".
Dimite un exsenador y miembro del Gobierno
El escándalo en la Policía Nacional se ha cobrado ya su primera víctima política. El viceministro de Interior, Carlos Ferro, ha dimitido después de que la emisora colombiana La FM se hiciera eco de un vídeo en el que un alto cargo del cuerpo indaga sobre las preferencias sexuales del 'número dos' para cerrar una cita.
La grabación data del 1 de noviembre de 2008, cuando Ferro era senador, cargo que ocupó entre 2005 y 2014, por lo que se trataría del miembro de la cámara alta que ahora forma parte del Gobierno al que se ha referido la Procuraduría.
Por su parte, Palomino ha aclarado en un comunicado que no dimitirá, aunque ha asegurado que está "totalmente dispuesto a acudir a los llamados de los organismos de control, con el fin de dar las explicaciones correspondientes de los actos que se le endilgan".
"Soy respetuoso de las determinaciones que a bien adopte el Ministerio Público", ha dicho, al tiempo que ha confiado en que la Justicia le devuelva "la dignidad" que, según su versión, se le ha arrebatado "con mentiras e infamias".