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Cuatro policías detenidos en Birmania por su implicación en una agresión a musulmanes rohingya

Cuatro agentes de la Policía han sido detenidos en Birmania por su presunta implicación en una agresión que tuvo lugar el pasado mes de noviembre pero que salió a la luz recientemente, después de que circularan por las redes sociales imágenes y grabaciones de los agentes golpeando a varios musulmanes de la castigada minoría rohingya.
El Gobierno birmano, que se ha mantenido entre parco en palabras y a la defensiva en sus declaraciones desde que se inició la operación militar en el estado de Rajine el pasado 9 de octubre, ha confirmado que miembros de sus fuerzas de seguridad han estado involucrados en estos abusos, y se comprometieron a actuar y tomar medidas de forma inmediata.
Tras una investigación, que aún continúa en marcha, las autoridades identificaron a los agentes implicados en la agresión. Los cuatro, ahora detenidos, se enfrentan a diferentes sanciones, en virtud de la Legislación Disciplinaria interna de la propia Policía, según un comunicado difundido por el Ministerio birmano de Interior.
"La investigación aún continúa para identificar a más agentes involucrados en las agresiones de los ciudadanos durante esa operación", ha señalado el oficial de Policía Myo Htike, según declaraciones recogidas por el diario local 'Myanmar Times'.
No obstante, "los cuatro agentes que han sido identificados por ahora se enfrentarán a las sanciones pertinentes por violar las reglas de uso de la fuerza de la Policía", ha añadido. Myo Htike es responsable de la Policía de la localidad de Kotankauk, donde tuvo lugar la agresión.
En el vídeo, de poco más de un minuto de duración, se puede ver cómo varios guardias atestan patadas y golpean con sus porras a dos musulmanes rohingya sentados en el suelo, mientras otras decenas de sus correligionarios están con las manos en la nuca y la cabeza agachada.
El pasado 9 de octubre se registraron varios ataques que acabaron con la muerte de nueve guardias fronterizos. El Gobierno cree que un grupo de cerca de 400 musulmanes rohingya planeó y ejecutó los ataques. Desde entonces, han muerto más de 70 personas a manos del Ejército nacional.
El Ejército se ha desplegado por el norte de Rajine, cerca de la frontera con Bangladesh, después de este ataque, bloqueando el acceso a la zona a los trabajadores y a la mayoría de los periodistas, que han estado denunciando casos de agresiones y violación de Derechos Humanos.
Incluso el responsable del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en la localidad bangladeshí de Cox's Bazar, John McKissick, ha acusado al Gobierno de Birmania de estar cometiendo una "limpieza étnica" contra los musulmanes rohingya que, durante las últimas semanas, han estado huyendo del convulso estado de Rajine hacia Bangladesh.
MINORÍA MÁS PERSEGUIDA
La rohingya es una de las minorías más perseguidas del mundo. Desde 1978, los rohingya han ido llegando a Bangladesh en varias oleadas, huyendo de la represión en su Birmania natal.
Según el departamento de la Comisaría de Repatriación de Refugiados Rohingya (CRRR), cerca de 250.000 rohingya entraron en Bangladesh en 1978 huyendo de la 'Operación Dragón' llevada a cabo por el Gobierno birmano, una operación cuyo objetivo era evaluar la situación de los habitantes en zonas fronterizas y tomar medidas contra los extranjeros que habían entrado de forma ilegal en el país. Esta operación acabó con la expulsión y detención masiva de rohingya, a los que no se consideraban ciudadanos.
Entre 1991 y 1992 la ola fue similar: otros 250.000 musulmanes entraron a Bangladesh a través de las fronteras de Cox's Bazar y Bandarban, donde el Gobierno levantó 21 campamentos temporales para ellos.
Desde la última operación militar, miles de rohingya han logrado escapar del estado de Rajine hacia Bangladesh donde, sin embargo, las autoridades locales tratan de impedirles la entrada para devolverlos a su país.