Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La derecha se hace con el 46,5% de los votos en medio de una abstención histórica

Anne Hidalgo, favorita a la alcaldía de París tras la primera vuelta de las elecciones municipalescuatro.com

El ministro del Interior de Francia, Manuel Valls, ha afirmado este lunes que las formaciones de derecha, con la Unión por un Movimiento Popular (UMP) al frente, se han impuesto en las elecciones municipales celebradas este domingo en Francia con en torno a un 46,54 por ciento de los votos.

Por su parte, los partidos de izquierda, liderados por el Partido Socialista (PS), se han hecho con un 37,74 por ciento de los votos, en medio de una abstención histórica del 35,87 por ciento, superando el 33,46 por ciento de 2008.
"Esta abstención es muy elevada. Es un mensaje incontestable enviada por nuestros ciudadanos. Hay que entenderlo. Los responsables públicos y políticos deben entenderlo", ha dicho Valls, según ha informado el diario francés 'Le Figaro'.
Otra de las notas destacadas de los comicios es el importante aumento del partido ultraderechista Frente Nacional. La líder del partido, Marine Le Pen, ha sostenido que su formación "ha llegado como una fuerza independiente importante, una fuerza política tanto a nivel nacional como local".
Una de las incógnitas aún pendientes es el futuro de París, donde la socialista y gaditana Anne Hidalgo es la favorita para suceder al también socialista Bertrand Delanoë. La aspirante de la UMP es Nathalie Kosciusko-Morizet.
En base a los resultados disponibles, Kosciusko-Moziret se ha hecho con el 35,64 por ciento de las papeletas, mientras que Hidalgo ha logrado el 34,4 por ciento de los votos. La izquierda sigue en cabeza en los distritos administrativos clave, el XII y el XIV, necesarios para llegar a la Alcaldía.
Estos comicios eran la primera gran prueba electoral para el presidente francés, el socialista François Hollande, que llegó a la Presidencia en mayo de 2012, pero que desde entonces ha visto cómo caía radicalmente su popularidad.