Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Su crucero de lujo, una pesadilla de 10 días con las luces apagadas por miedo a los piratas

Una turista revela que su viaje en crucero fueron 10 días con las luces apagadas por miedo a los piratastelecinco.es

Los 1.900 pasajeros que zarparon de Sidney en su viaje hasta Dubai en un crucero de lujo habían imaginado otra experiencia a bordo del Sea Princess. Sin embargo, vivieron una decena de días con las luces apagadas desde el atardecer y sin diversiones en cubierta para evitar los ataques de los piratas somalíes.

La turista Carolyne Jasinski ha contado a los medios la experiencia vivida en el crucero alrededor del mundo cuando comenzaron a navegar por zonas, donde el riesgo de ataques piratas es mayor.
Cuando el Sea Princess comenzó a atravesar el oceáno Indico, el Mar Arábigo, el golfo de Adén y el Canal de Suez, comenzaron las orientaciones extrañas para los pasajeros que se preguntaban qué estaba ocurriendo.
A los turistas, que habían pagado más de 50.000 euros por el viaje, se les ordenó apagar todas las luces y música en un crucero de lujo durante los 10 días que navegaron por estas aguas, según ha publicado el periódico digital australiano News.com.
Cuentan que el Sea Princess parecía un barco fantasma, apenas sin luces , envuelto en la oscuridad ante "la amenaza real" que confirmó el capitán de la nave por el altavoz a bordo, de ser atacados por piratas.
Durante diez días no hubo espectáculos de magia, ni música en vivo, ni funcionaron los clubes y bares nocturnos. Fueron suspendidas las activdades nocturnas en cubierta; se bajaban las persianas de todo el barco para evitar ser avistados por los piratas somalíes que operan en 'esquifes' por la zona sin ley.
La turista australiana contó que inclusó se realizó un simulacro de ataque pirata y fue en ese momento en que se dieron cuenta que la cosa no iba en serio.
A cada uno de los viajeros se les asignó un lugar en caso de que ocurriera un ataque pirata y sonó una alarma para practicar si tal hecho llegara a ocurrir.
Un portavoz de Sea Princess ha explicados a los medios que dijo que la compañía no discute procedimientos de seguridad.
Además de aclarar que las medidas tomadas en este viaje, en particular, se realiza en cada uno de sus barcos cuando entran en "áreas de preocupación".

Es decir, lo que vivieron estos casi 2.000 pasajeros no respondía a "una amenaza específica", sino que es un procedimiento estándar que se toma por precaución.
En los últimos 12 años se han informado de seis intentos de ataques piratas a cruceros y en 2012 una embarcación comercial fue secuestrada por piratas somalíes.